domingo, 28 de febrero de 2021

Clases Presenciales

Teniendo en cuenta que cada país, estado, municipio, localidad, institución, área y nivel educativo, tiene sus características particulares, debido a las limitaciones, necesidades, exigencias y realidades en cada uno de esos sectores, desde la visión de un padre de familia responsable, en este artículo indicaré las razones por las cuales considero que no es conveniente regresar aún a clases presenciales en Venezuela y además creo que es insensato imponer decisiones generales sobre este delicado tema, que puedan conducir a empeorar la crisis sanitaria, por no consultar a todos los entes relacionados con las actividades docentes y especialmente con los padres y representes, que en última instancia seremos los más afectados, si se toman decisiones erradas.


La pandemia actual llegó por sorpresa y la humanidad no estaba preparada para responder de manera adecuada en todas las dimensiones afectadas por esta crisis y particularmente, Venezuela está en una situación de minusvalía y vulnerabilidad, por la carencia de servicios públicos tan básicos como el agua y además por la falta de: medicamentos, insumos sanitarios, instalaciones adecuadas y personal suficiente en las áreas de la salud, sin considerar también que el personal: docente, administrativo y de mantenimiento para el área educativa, está en condiciones laborales y salariales muy precarias, donde sus ingresos no les alcanzan para pagar el transporte ni para alimentarse adecuadamente, problema que también sufre la mayoría de los estudiantes y sus familias.

Si se compara con el manejo irracional hecho por gobernantes poco sensatos como fueron los mandatarios de naciones tales como: Brasil, México, Inglaterra y Estados Unidos (Mr. Trump) entre otros, donde sus gobernantes resultaron contagiados con el virus, por hacerse los: incrédulos, soberbios, prepotentes o chistosos, debido a su ignorancia e imprudencia, dando un mal ejemplo al irrespetar los protocolos y poner en riesgo la salud de sus ciudadanos, considero que a pesar de las carencias y limitaciones nacionales producidas por las malas praxis, en Venezuela se ha actuado hasta ahora de forma relativamente prudente y espero que no se cometa el error de caer en un relajamiento de los protocolos sanitarios, producto de presiones indebidas.

Infortunadamente a los sectores políticos y económicos no se les exige la responsabilidad profesional que es requerida para ejercer profesiones tales como la medicina o la ingeniería y esto crea una patente de corso permanente en esas áreas, donde muchos se creen infalibles, despreciando la asesoría profesional reconocida y cometiendo errores que afectan a las poblaciones, sin que sean debidamente penalizados por sus acciones.

Creo que de la prisa solo queda el cansancio e improvisar en materia de educación y salud, arriesgando a niños y jóvenes no es una decisión prudente en las condiciones actuales y solo se deberían reiniciar las clases presenciales, cuando se haya vacunado a la población y se haya visto el comportamiento de la pandemia después la vacunación, pues no debemos olvidar que los virus sufren mutaciones que podrían complicar aún más su control y por lo tanto, es preferible no ser al menos por esta vez, los conejillos de indias y esperar los resultados obtenidos en otros, por lo que reitero que es preferible continuar con las clases a distancia, donde para mejorar las condiciones y la calidad educativa se podrían introducir algunas mejoras, como las que propondré a continuación, aunque muchos padres y docentes pueden aportar otras ideas.

En primer lugar, se debe entender que, aunque el personal docente tenga la vocación de enseñar, son seres humanos dignos y si se desea tener una educación de excelente calidad, hay que corregir el problema salarial, para que ese sector tan importante, reciba una remuneración acorde con la gran responsabilidad de formar al futuro del país que es la niñez y la juventud, lo que pareciera no interesarle a funcionarios que eran “supuestos luchadores sociales de pata en el suelo” y ahora son poseedores de camionetotas y yates, mientras los docentes tienen que asistir a sus clases a pie y en chancletas.

Se debe dotar a las instituciones educativas de: agua, sanitarios, insumos de aseo, áreas de trabajo adecuadas, asesoría, soporte, computadores actualizados, cámaras, micrófonos, teléfonos y conectividad a internet con buen ancho de banda y estabilidad, para que los profesores una vez vacunados y cumpliendo con las medidas de bioseguridad, puedan dedicarse a preparar los materiales didácticos, que harán llegar a sus alumnos remotos, usando facilidades tales como archivos Word o pdf, impresos, videos u otros medios digitales, que deberán contener las explicaciones que ellos normalmente hacían en los pizarrones y estar disponibles online en sus horarios laborales, para que cuando sea necesario reciban consultas online o visitas de padres o alumnos si hubiera dudas.

Considero que la forma en que se está llevando a cabo la educación a distancia actualmente, que consiste en que, sin explicarles las materias a los alumnos, les piden que investiguen sobre diversos temas, no es suficiente y deben entregarles materiales educativos impresos o digitalizados, con sus explicaciones sobre los diversos contenidos curriculares, tal como lo harían en un pizarrón, junto con los cuestionarios y las tareas asignadas.

Es necesario hacer una inversión para dotar a todos los docentes y estudiantes con las herramientas digitales adecuadas como son: tabletas, laptops o PCS actualizados y una buena conectividad a internet.

En caso de materias que requieran de prácticas en laboratorios, siempre que sea posible y pertinente, dichas prácticas deben ser hechas por los profesores y sus ayudantes a través de teleconferencias y los estudiantes podrán participar de manera virtual o acceder al video de la práctica posteriormente.

Por otra parte, en caso que se impongan las clases presenciales sin estar preparados para ello, se debe ofrecer la opción de clases a distancia para aquellos que no puedan o no quieran correr riesgos y cuya decisión alternativa podría ser retirar al alumno para esperar por tiempos mejores y más seguros.

En épocas anteriores el mundo superó diferentes pandemias y en esta ocasión no va a ser diferente, pues llegará el momento en que se controle la enfermedad y se pueda regresar a una normalidad relativa sin correr riesgos, lo que implicará cambios de paradigmas y del comportamiento de los ciudadanos y esa será la ocasión adecuada para reiniciar las clases presenciales, que todos quisiéramos que ocurriera en muy corto plazo.

Los activos más valiosos para los humanos son: libertad, salud y tiempo de vida, aunque para quienes somos padres de familia, además de lo anterior, lo más importante son los hijos y por tal razón, aprovechando la cantidad de tiempo disponible durante el confinamiento, pienso que es necesario usar ese tiempo para enseñarles las artes, los oficios o las ciencias que conozcamos los padres, debido a que esos son activos muy importantes que no estorban, son más valiosos que el dinero y nadie los puede confiscar, de modo que nuestros descendientes puedan complementar su aprendizaje y sus herramientas intelectuales, para enfrentar las incertidumbres y retos del futuro.

Si Usted estimado lector sabe de: cocina, panadería, pastelería, repostería, peluquería, albañilería, plomería, herrería, mecánica, electricidad, administración, contabilidad, economía, agricultura, ganadería, diseño, pintura, costura, música, comercio, filosofía, sociología, sicología, ingeniería, etc, no dude en enseñarles esas artes, oficios, habilidades y conocimientos a sus descendientes, porque en mi opinión, esta es una experiencia productiva y enriquecedora, que fomenta la comunicación y la unión familiar y además ayudará a preparar a sus herederos para el futuro incierto, teniendo en cuenta la recomendación del poeta romano Horacio: “Carpe diem” = “Aprovecha el día”, donde una traducción más personal sería: “invierte y aprovecha el tiempo que es un recurso valioso no renovable y es mejor si lo haces con tus hijos”.

Finalmente, compartiré una experiencia positiva de un familiar, quien tiene un hijo de 15 años cursando cuarto año de bachillerato y a raíz del receso por las cuarentenas, me solicitó ayuda para definir y seguir una ruta de aprendizaje en el área de sistemas de información, debido a que el joven gastaba la mayor parte de su tiempo disponible en video juegos y en las redes sociales, con el riesgo de convertirse en una especie de hikikomori japonés.

De común acuerdo con el joven, establecimos un horario de 3 a 6 pm de lunes a viernes, de tal manera que desde julio 2020 hemos tenido entrenamientos teóricos y prácticos, usando herramientas actualizadas tales como son: SQL Server 2019, que es un manejador de bases de datos; C# 2019, que es un lenguaje de programación con sus variantes para Windows forms y Web forms; HTML5, que es un lenguaje para desarrollar páginas web; CSS3, que es un lenguaje de estilos para páginas web y próximamente veremos otros temas como MySQL, que es un manejador de bases de datos muy popular.

Como prácticas de laboratorio, estamos desarrollando un prototipo muy básico de un sistema bancario multiplataforma, en ambiente cliente/servidor y a falta de un video beam, con un cable HDMI conectamos un laptop al TV, para facilitar la visualización de los contenidos y con otro laptop adicional, tenemos las herramientas de hardware necesarias para el aprendizaje, siendo que el software está compuesto por: Windows 10, lenguajes de programación, manejadores de bases de datos y editores, así como también podemos acceder a tutoriales y a otros materiales de consulta, pero lo más interesante es que todas esas herramientas digitales se pueden descargar de internet e instalar gratuitamente.

Con las extensas tareas de investigación que el colegio le asigna al joven y las actividades complementarias propias de las fases relacionadas con el ciclo de vida de los sistemas que son: definición, análisis, diseño, programación, pruebas, implantación, post implantación y mantenimiento, este muchacho ahora dedica menos tiempo a sus juegos online o las redes sociales y con mucho interés adquiere conocimientos, disciplinas y experiencias, que son la semilla para continuar aprendiendo y para generar soluciones informáticas exitosas que serán de utilidad en su futuro “cuando las aguas regresen a los cauces” (metáfora).

Considero que este tipo de experiencia se puede replicar con cualquiera de las artes, oficios, habilidades o ciencias que conozcan los padres, como una buena práctica de la recomendación “carpe diem” y estimo que sería muy útil para la población en general, si se implantaran programas de formación y fortalecimiento de los valores en los medios de información masiva, en vez de promover novelas o programas que inciten a: odio, violencia, viveza y malas artes.

Saludos cordiales,

Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: domingo, 28 de febrero de 2021

http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional el 23 de Febrero del 2021 y está en el enlace: Clases presenciales

miércoles, 17 de febrero de 2021

Recuperación de Empresas Públicas

Empresa es una organización social que combina los factores de producción para crear: bienes, servicios y conocimientos, que satisfagan ciertas necesidades de los ciudadanos y se considera que es una empresa pública, cuando sus activos pertenecen a sectores que pueden ser: la nación, los estados o las municipalidades, que para los efectos del presente artículo llamaremos estado.



Los factores de producción son: tierra, trabajo, capital, tecnología, capacidad administrativa y capacidad empresarial y para que las empresas tanto privadas como públicas sean sustentables y exitosas, deben generar ingresos económicos propios, suficientes para mantener sus gastos, crecer y remunerar a los factores de producción con: rentas, salarios, dividendos, bonificaciones y también para pagar sus impuestos a los gobiernos donde operan, de manera que estos puedan sostener las actividades administrativas, asistenciales o relacionadas con las infraestructuras públicas, sin depender de: donaciones, créditos o de la emisión de dinero sin respaldo ni medida, por parte de los bancos centrales.

La historia universal ha demostrado que los gobiernos no son los mejores empresarios, debido a que hay un factor fundamental en las empresas exitosas que es la capacidad administrativa, cuyas funciones son: planificar, organizar, dirigir, coordinar y controlar e infortunadamente, a los funcionarios públicos se les designa más por conveniencias de tipo político clientelar, que con base en sus conocimientos, experiencias y capacidades y por tal razón, muchas de las empresas públicas terminan destruidas por corrupción e ineficiencia, siendo un lastre para los gobiernos, al no producir al menos los ingresos necesarios para pagar sus nóminas, teniendo que ser subsidiados por el estado y cuando son cientos o miles de empresas en esa situación de minusvalía, conducen a la quiebra de gobiernos y naciones.

Un postulado fundamental es que: “el éxito de toda empresa es directamente proporcional a la calidad de su gerencia” y al ser los políticos y sus partidos quienes imponen a los funcionarios públicos, esos entes prefieren a los más incapaces e ignorantes y consideran que son mejores si tienen alguna debilidad, para poderlos manipular a su conveniencia y mantener la hegemonía de las élites partidistas, sin descartar que estas malas praxis administrativas también convengan a grupos de especuladores, corruptos y bancas de inversión, a quienes les conviene tanto el fracaso de los gobiernos como la quiebra de las empresas públicas y países, para poder adquirir los activos del estado a precios de remate.

La habilidad de los estafadores y especuladores para manipular es de tal magnitud, que pueden crear instituciones supuestamente filantrópicas para financiar y promover a: políticos, candidatos, intelectuales, académicos, expertos y funcionarios a su medida e introducirlos como caballos de Troya en las diversas instituciones y así obtener riquezas sin trabajar ni producir nada, mediante la manipulación y el expolio a los ingenuos, lo que explica que ciudadanos con: conocimientos, experiencias, capacidades, honestidad y criterio propio, sean despreciados, repudiados y no reciban apoyo de los grupos políticos y sus financiadores.

Cuando existen empresas públicas que por malas praxis administrativas no son auto sustentables, dejan de cumplir con sus objetivos y por lo tanto quiebran, se les deben aplicar los correctivos adecuados, basados en acciones tales como son: reestructuraciones, redimensionamientos, cierres, fusiones, alianzas estratégicas, concesiones o privatizaciones, etc.

Una acción preliminar que se aplica a las empresas improductivas es la reestructuración, que consiste principalmente en cambiar de administradores por otros que puedan obtener los objetivos que justifican la existencia de la empresa.

Las alianzas estratégicas son convenios entre empresas relacionadas, que permiten complementar las fortalezas propias de cada una de ellas, con el propósito de obtener mejores resultados conjuntamente, lo que sirve para incrementar la producción, mejorar los beneficios y por ende, incrementar la remuneración proporcional a sus factores de producción, pero en esta modalidad cada empresa conserva la propiedad de sus activos, aunque en algunos casos se podría crear una nueva empresa a través una figura llamada join venture.

Las concesiones son convenios mediante los cuales algunas empresas del sector público pasan a ser administradas por otras empresas del sector privado por un tiempo determinado, con el objetivo de que la empresa manejada por los nuevos administradores aporte los recursos y los factores de producción necesarios para el funcionamiento óptimo a cambio de: mejorar la cantidad y la calidad de bienes o servicios producidos y de entregar regalías e impuestos al gobierno, bajo el compromiso de mantener y devolverle al estado todos los activos empresariales mejorados al vencimiento del tiempo de concesión.

Las privatizaciones consisten en vender total o parcialmente la propiedad de las empresas públicas a inversionistas reales privados, de manera que los compradores continúen y mejoren las operaciones empresariales, pagando su precio al estado quien cede sus activos y pasivos, siendo que estas acciones generan importantes impuestos futuros, con base en los beneficios económicos periódicos.

Cuando las empresas públicas llegan a una situación de insostenibilidad, hay que escoger entre las diversas opciones indicadas anteriormente, donde en el peor de los casos habría que cerrarlas, teniendo en cuenta que esa acción radical genera no solo la pérdida de los activos, sino también la pérdida de puestos de trabajo, creando problemas de carácter social.

Para aliarse estratégicamente, privatizar o entregar concesiones de las empresas públicas, es necesario que exista total transparencia en todos los procesos, donde se obtengan los mejores resultados para las naciones y por esa razón es necesario que esas ofertas se sometan a licitaciones públicas internacionales, donde se invite todos los inversores reales interesados, excluyendo a los especuladores con sus capitales golondrinas, ficticios e improductivos, dándoles preferencia a aquellos que cuenten con buenas referencias y experiencias exitosas comprobadas en el área relacionada con la actividad específica y donde no sea solo el precio u otros factores poco ortodoxos, quienes determinen la asignación de estas formas de administración o propiedad de los activos públicos.

Por otra parte, a efectos de evitar oligopolios o peor aún de monopolios y dependencias absolutas, en el caso de los servicios públicos tan extensos como es el de las compañías hidrológicas, por citar solo uno, una buena práctica es no entregar a una sola empresa la administración o propiedad total, sino hacer las divisiones racionales necesarias, porque no hay que poner todos los huevos en la misma cesta y porque cuando no hay competencia, tampoco se obtienen: cumplimiento de los contratos, buenos tiempos en la ejecución de los proyectos, buena calidad de los servicios ofrecidos ni tampoco tarifas y precios razonables.

Adicionalmente, teniendo en cuenta la debilidad de las divisas fiat y criptográficas usadas a nivel global, que no conservan el valor por estar afectadas por burbujas de liquidez, es recomendable que parte del cobro de los activos se efectúe en oro u otros activos tangibles, que junto con la parte más líquida de lo cobrado, sean resguardados por cada banco central nacional, teniendo en cuenta la voracidad de los corruptos y las bancas internacionales, que ofrecen servicios de custodia y bajo cualquier excusa se apropian de los recursos que ingenuamente se les confiaron, como ha ocurrido con los fondos públicos de Venezuela bloqueados en Europa, Estados Unidos y otras naciones.

La valoración de activos y la selección de los participantes idóneos en estas subastas, deben ser hechas por equipos técnicos reconocidos y transparentes, que estén comprometidos con los intereses nacionales y también deben ser sometidas a la aprobación del poder legislativo y a la revisión, monitoreo y seguimiento por parte de los entes contralores legales, para salvaguardar el patrimonio nacional y en el caso de las empresas más estratégicas y valiosas como son las relacionadas con los hidrocarburos, no estaría de más someterlas a procesos democráticos de consulta pública como son referendos o plebiscitos, donde participen los ciudadanos que son los dueños reales de los activos de la nación, siendo que los gobiernos son solo administradores temporales.

En el caso de Venezuela, muchas empresas públicas y en particular las empresas de servicios tales como son: agua, gas, electricidad, telefonía o servicios postales que están deterioradas por mala administración, no han cumplido con sus objetivos y como no se pueden cerrar por ser de utilidad pública general, habiendo realizado varios cambios de administraciones sin obtener mejorías visibles, sería muy conveniente pensar seriamente en el cambio de los paradigmas administrativos existentes y en el uso de soluciones tales como son: alianzas estratégicas, concesiones o privatizaciones, donde el país pueda beneficiarse obteniendo: capital, ingresos permanentes, cobro de impuestos, renovación de infraestructuras, actualización de tecnologías, prestación de servicios de excelente calidad y nuevas fuentes de empleo sustentable, que sirvan para lograr: progreso, crecimiento, bienestar y prosperidad para los venezolanos, que en última instancia son los verdaderos accionistas y dueños de todas las empresas públicas en una nación.


Saludos cordiales,

Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: miércoles, 17 de febrero de 2021

http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional el 09 de Febrero del 2021 y está en el enlace: Recuperación de empresas públicas

domingo, 14 de febrero de 2021

Cuentas en Divisas y Fortalecimiento de la Moneda

Por la debilidad humana de querer ser rico sin trabajar ni producir nada, obteniendo dinero fácil y rápido, desde tiempos remotos los alquimistas trataron de convertir plomo o mercurio en oro y las monedas han sufrido falsificaciones y fraudes, sin olvidar que estafadores, falsificadores y especuladores, pudieron hacer lo que no lograron los alquimistas: “convertir papel o dígitos binarios en ¿oro? para engañar a los incautos”.



Durante el imperio romano de 15 siglos (27 a. C. hasta 1453) se usaron monedas de: oro, plata, cobre o bronce y se limaban las piezas para quitarles parte del contenido o se disminuía el peso o las proporciones de los metales nobles, siendo esas prácticas causantes de inflación y de la caída del imperio.

Dante Alighieri en La Divina Comedia, publicada en los años 1300, asigna la décima fosa del octavo círculo del infierno para castigar a los tramposos, pero a los falsificadores de monedas les completaba el castigo con sed insaciable e hidropesía, que es una enfermedad desfigurante al inflar como sapos a las personas, quizás en alegoría a la inflación que sufre la economía, por el manejo de dinero sin valor.

En Inglaterra, a causa de la existencia de muchos falsificadores, en 1696 a Sir Isaac Newton, padre de: la física clásica, la teoría gravitatoria y el cálculo diferencial, se le asignó el cargo de director de la casa de la moneda y ahí propuso una paridad oro/plata, sugirió hacer marcas en los bordes de las monedas y envió a varios falsificadores a la horca; pero a pesar de ser un científico, en 1721 perdió 20.000 libras que había invertido en bonos de deuda, con la burbuja especulativa de los mares del sur, afirmando: “puedo calcular el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de la gente”.

David Hume filósofo inglés, en 1752 inspirado por las investigaciones de Newton propone el patrón oro clásico, mediante un mecanismo flujo especie-dinero, para mantener la inflación relativamente estable y generar equilibrio en la balanza de pagos entre países, pero con la excusa del riesgo en el transporte del oro, los bancos centrales se quedaban con él y entregaban pagarés que eran promesas de redención con oro físico y así nace el concepto de reserva fraccionaria, que consiste en hacer promesas de pago por encima de los montos de las reservas reales, creando un tipo de dinero inorgánico, que luego originó el dinero fiat sin respaldo.

El patrón oro estuvo vigente en el siglo XIX hasta 1914, cuando las monedas colapsaron por la primera guerra mundial, aunque en el período entre guerras algunos países regresaron al patrón oro, pero con la segunda guerra mundial las monedas quedaron nuevamente destruidas y en 1944 con los acuerdos de Bretton Woods, se implantó el patrón dólar redimible por oro hasta 1971 y a partir de ese año, todas las monedas de reserva mundial son dinero fiat, donde la promesa es pagar por un billete con otros billetes o compensar cifras con otras cifras, sin que medie algún metal noble como respaldo.

Los objetivos de los bancos centrales son dos: mantener la estabilidad de los precios y conservar el valor de la moneda nacional, pero no son inmunes a actividades fraudulentas y por esa razón, agentes de la economía especulativa quebraron al banco de Inglaterra en 1992, donde participó Mr. George Soros, ganando más de 1000 millones de dólares en un día, mediante el uso de los fondos de cobertura para apalancarse, vendiendo activos financieros ficticios y manipulando la tasa de cambio de la libra esterlina, con el viejo truco de: tomar préstamos, comprar divisas, hacer ventas masivas y al caer el tipo de cambio, volver a comprar las divisas devaluadas para pagar las deudas y quedarse con la diferencia de precios entre venta y compra, siendo que a esta perversión se le llama orwellianamente inversión y a los especuladores se les llama inversores para engañar a los gobiernos ingenuos, que se dejan manipular por agentes de bancas de inversión, que quiebran bancos centrales y países para pescar en ríos revueltos, mientras los ciudadanos manipulados discuten sobre anacronismos estériles como son izquierda o derecha.

Divisa es toda moneda oficial extranjera distinta a la moneda legal de un país y la relación de paridad de una moneda con otra divisa es su tipo de cambio, siendo que la divisa es un activo para quien la posee y un pasivo para quien la emite.

En latino américa existen tres países con dolarización oficial que son: Panamá desde 1904 por razones de su canal y por malas praxis monetarias-financieras en Ecuador desde 2000 y en El Salvador desde 2001, aunque también existe dolarización no oficial en Argentina y Venezuela.

En Venezuela, entre 1918 y 1973 existió una moneda respaldada y redimible por oro, que mantuvo una inflación promedio anual de 1,3%, un PIB relativamente creciente y una prosperidad económica hasta 1974 cuando se eliminó el Bolívar-oro.

Hasta 1983 cualquier ciudadano podía adquirir divisas en las casas de cambio o en las agencias bancarias sin que hubiera restricciones, pero en 1983 se inició la devaluación del bolívar, cuyo tipo de cambio era de 4,30 bs/dólar y al 29Ene2021 es de 182 billones latinos de bs/dólar relativos al año 1983.

Para evitar fugas de divisas se establecieron controles cambiarios en 1983 con Recadi y en 2003 con Cadivi, cuya finalidad era mantener tasas preferenciales para ciertos rubros de importación, pero sus reglas se violaron por especuladores y corruptos, quienes fueron los mayores beneficiarios de las divisas preferenciales que transferían a cuentas de bancos extranjeros, mediante la complicidad con bancas y gobiernos de los países receptores de fondos con origen fraudulento, donde algunos de ellos fueron a su vez estafados por las bancas internacionales a cuenta del bloqueo a Venezuela.

En el año 2012 el BCV publicó el convenio cambiario Nro. 20 donde se permitía a la banca nacional abrir cuentas en divisas dentro del país y fue suscrito por varios bancos, pero algunos de ellos colocaron diversas excusas para restringir la movilidad de los fondos internamente, aunque de manera expedita procedieron a abrir sucursales en el exterior: Panamá, Islas del Caribe o Miami y la recomendación era transferir los fondos hacia esos destinos, siendo que al final muchas de esas sucursales quebraron, como fueron los casos de: Panamá, Curazao, Antigua, República Dominicana y Puerto Rico entre otros, donde los depositantes nacionales tienen sus fondos en el limbo.

Algunos fondos en divisas existentes actualmente en bancos del país, producto del convenio cambiario Nro. 20, han sido retenidos por la banca pública, que ha sido demandada por sus clientes y algunos bancos privados solo reintegran en moneda nacional los saldos de cuentas en divisas, repudiando así el convenio firmado.

A raíz de la hiperinflación, la devaluación de la moneda nacional y la llegada de importantes flujos en remesas de los emigrantes, surge una dolarización de facto y en el año 2018 se publica el convenio cambiario Nro. 1, que reitera la apertura de cuentas en divisas en la banca nacional, pero hasta ahora se está tratando de implantar en algunos bancos, sin que estén claras las reglas con el manejo de los instrumentos activos o pasivos y los medios de movilización de esos fondos a nivel nacional, donde se espera que haya total y absoluta: supervisión, honestidad, libertad y transparencia, para poder: transar, depositar, transferir, pagar y retirar en el tipo de divisa que el cliente estime conveniente y no se cometa el error de crear el corralito argentino, donde se depositen divisas pero solo se pueda retirar en moneda nacional, porque esa acción hará fracasar estas medidas que son de gran utilidad, si realmente se quiere reconstruir la economía nacional, de forma que se ofrezca confianza a: ciudadanos, factores de producción e inversores, porque nadie depositará sus divisas para recibir dinero sin valor y si se actúa de buena fe entre todas las partes, bancos y gobierno podrán cobrar comisiones e impuestos en divisas, si no se les ocurre apretarle el pescuezo a la gallina de los huevos de oro que son los clientes.

Para que el BCV pueda cumplir sus objetivos fortaleciendo la moneda nacional con oro, de modo que el Bolívar logre competir con las demás divisas fiat y para que sea la ley de Gresham quien le indique al ciudadano que moneda atesorar, con los datos disponibles del BCV a la fecha 22Ene2021 hice un ejercicio, cuyas cifras y conclusiones nos indican, cómo se puede regresar al Bolívar-oro:

Liquidez monetaria: 634,7 billones latinos de bolívares

Tipo de cambio: 1.738.761 bs/dólar

Liquidez expresada en dólares: 365.029.938 dólares

Precio del oro: 1.853,60 dólares/onza_troy

Liquidez expresada en Oro: 6,12 toneladas

Reservas internacionales (RI): 6.368.000.000 dólares

RI expresadas en oro: 106,84 toneladas

% Liquidez vs RI en oro: 5,73%

Con solo el 5,73% de las reservas internacionales convertidas en oro que son 6,12 toneladas, se podría respaldar y redimir toda la liquidez monetaria existente al 22Ene2021, quedando el 94,27% de las reservas internacionales disponibles para sostener el crecimiento, siendo que en el banco de Inglaterra aún quedan 31 toneladas que pertenecen a Venezuela y también existe una producción mensual importante de oro en el arco minero del Orinoco.

Para regresar al Bolívar-oro hay que eliminar 6 ceros a la moneda y estas acciones que son absolutamente factibles y soberanas, requieren solo de buena voluntad política, para acabar con los problemas de: hiperinflación, devaluación, recesión, emigración e inequidad y para incentivar la producción nacional, remunerando a sus factores con una moneda honesta, cuyo respaldo sería de 10 miligramos de oro por cada Bolívar nuevo y el tipo de cambio sería de 1,68 bs/dólar, siendo que algo similar a este ejercicio se aplicó en 1918, cuando el General Juan Vicente Gómez quien no creía en devaluaciones, respaldó cada Bolívar con 290 miligramos de Oro.

Saludos cordiales,

Alejandro Uribe: Economía y Política

Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador
Publicación Inicial: domingo, 14 de febrero de 2021

http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional el 01 de Febrero del 2021 y está en el enlace: Cuentas en divisas y fortalecimiento de la moneda