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miércoles, 22 de marzo de 2023

Los factores que destruyen la economía de las naciones parte III

En los artículos anteriores de este ensayo, indicaba parte de la historia monetaria de Francia, Alemania y Estados Unidos, donde una práctica errada común en esas tres naciones, era la creación de dinero fiduciario e inorgánico en cantidades astronómicas, sin respaldo ni contrapartida con el incremento de la producción de bienes y servicios, lo cual conducía inexorablemente a las crisis económicas, que se reflejan en: alta inflación, caída del PIB real, aumento del desempleo, disminución del salario real, quiebra de empresas, quiebra de bancos y quiebra de personas, etc., y en el peor de los casos, a la utilización de la guerra como solución perversa de última instancia, para tratar de recuperar la economía colapsada, como fue el caso de Francia con Napoleón Bonaparte o de Alemania con Adolfo Hitler.


En la primera quincena del mes de marzo de 2023, han ocurrido una serie de quiebras y crisis bancarias en Estados Unidos y más recientemente en Suiza Credit Suisse– como producto del modelo en el sistema monetario y financiero actual, que a todas luces debe ser revisado, adaptado y corregido, pues existen prácticas que, aunque son legales, conducen a colapsos, con un alto impacto negativo para los ciudadanos y sin el ánimo de enumerarlas todas de manera exhaustiva, son entre otras: 

1.- El uso del encaje legal con muy bajos porcentajes, que le permite a la banca captar depósitos a la vista –cuentas corrientes y cuentas de ahorros– que son a corto plazo y hacer préstamos e inversiones de largo plazo, con un gran porcentaje del dinero captado, con lo cual se presenta un descalce de plazos, pues cuando los clientes pretenden disponer de su dinero, solo existe un bajo porcentaje disponible para hacer frente a los retiros, con el riesgo de producir corridas bancarias e implantación de corralitos financieros. 

2.- Permitir que haya emisión de dinero adicional a la base monetaria cuando los bancos otorgan créditos, pues los bancos centrales pierden el control sobre la oferta monetaria y de esta manera se expande la liquidez de modo exponencial, la cual está formada no solo por base monetaria, sino también por dinero crediticio adicional, dinero que en muchos casos supera a lo emitido por los bancos centrales, que es su base monetaria. 

3.- La existencia de apalancamiento por parte de las bancas de inversión, que toman dinero de la banca comercial, para prestarle a especuladores financieros que juegan en una especie de casino con la fluctuación de los precios de unos productos de humo llamados contratos de derivados, donde se manejan cantidades de dinero superiores a los de la economía real, sin que se produzca nada real, sino cifras de ofertas y demandas ficticias, pero que generan alto riesgo para los productores reales, los ahorristas y los fondos de pensiones, de donde sale el dinero para apalancar la especulación. Para conocer más sobre este tema, recomiendo leer el artículo Es la especulación estúpido. 

4.- La creación de más liquidez inorgánica por parte de los bancos centrales, para reflotar bancos quebrados, lo cual genera más inflación, pérdida del valor del dinero existente e incremento del riesgo moral, porque los ejecutivos financieros junto a los especuladores perciben que pueden seguir haciendo de las suyas con el dinero ajeno, pues siempre saldrán ilesos de sus errores y malas prácticas, porque tienen a un prestamista de última instancia que es el banco central. 

Después de este corto pero necesario preámbulo, continúo con los temas relacionados a la historia monetaria de los países que utilicé en mi investigación original del año 2013, cuando publiqué este ensayo, que ahora he actualizado. 

4. Caso de Venezuela: 

En 1918 Juan Vicente Gómez emulando a Napoleón Bonaparte respecto a la moneda, creó el bolívar oro, que era una moneda respaldada por oro con paridad de 0,29 gramos/bolívar y que se mantuvo vigente hasta 1974, manteniendo una inflación promedio anual de 1,3 % durante 56 años y generando bienestar, progreso y prosperidad para la nación, sus habitantes y muchos inmigrantes que llegaron al país arruinados por: las dictaduras, las guerras civiles y la segunda guerra mundial. 

En 1974 los asesores económicos de Carlos Andrés Pérez –CAP– le vendieron la idea de eliminar el bolívar oro, con la justificación de diversificar la economía petrolera del país, que según ellos no era posible con una moneda fuerte y aduciendo que, si Estados unidos había quitado el respaldo del dólar en 1971 convirtiéndolo en moneda fiduciaria, no había razón para que el país siguiera respaldando su moneda con oro. En el segundo mandato como presidente, CAP envió las reservas de oro hacia Inglaterra y nombró a varios ministros llamados “tecnócratas”, algunos de los cuales actualmente reciben ingresos provenientes de las fundaciones de George Soros. 

A raíz de la eliminación del bolívar oro, se inició una expansión de liquidez desenfrenada, que generó una falsa prosperidad y comenzó también un boom de gasto y de endeudamiento tanto interno como externo, en los sectores público y privado, que condujo a una primera devaluación de la moneda en 1983 por Luis Herrera Campins. 

A partir de esa fecha, muchos expertos economistas académicos tanto del país, como de las bancas de inversión internacionales, no han dejado de promover la devaluación de la moneda, utilizando los medios impresos, audio visuales o digitales y las cátedras universitarias, para adoctrinar a sus estudiantes y a muchos empresarios, debido a que descubrieron que el mejor negocio para ellos, en vez de producir bienes, servicios y conocimientos, consistía en dedicarse a actividades especulativas, que se basan en: pedir créditos y préstamos, comprar dólares u otros activos duraderos y luego promover la devaluación de la moneda, para licuar sus deudas, expoliando a los ahorristas, trabajadores e inversores de la economía productiva, con la gravedad de que quienes deberían tomar las medidas económicas que permitan cumplir con el objetivo fundamental del banco central, de mantener la estabilidad de la moneda y de los precios, no toman las medidas orientadas a corregir el problema de expansión de liquidez, ni de regulación del crédito, que crecen de manera vertiginosa diariamente, para beneplácito de los especuladores, que llaman a esa falsa virtud pragmatismo. 

Cabe destacar que desde 1983 hasta la fecha ha habido gran devaluación de la moneda, la inflación anual ha sido de más de dos cifras y sin embargo no ha habido ningún tipo de incremento significativo en la producción y exportación no petrolera. 

Aunado a lo anterior y a la existencia del control de cambios implantado desde el año 2003, tal como era de esperarse, aparecen los efectos de una expansión irracional de la masa monetaria sobre la economía nacional, que son: inflación, escasez, miseria, delincuencia, especulación, corrupción y en algunos casos saqueos. 

Al existir un control cambiario, los especuladores crearon una figura perversa, llamada el dólar negro o paralelo, que genera una inflación adicional espuria, debido a que es utilizado por comerciantes y algunos productores inescrupulosos, para indexar el precio de bienes y servicios a ese tipo de cambio ficticio, incluso por quienes recibían dólares a precios preferenciales, para importar insumos o bienes terminados. 

El precio de ese dólar negro se calculaba, promediando la tasa de cambio diaria de pesos colombianos por bolívares en Cúcuta, que es una ciudad ubicada en la frontera con Colombia, convertida a Bs/dólar y una relación llamada el dólar implícito, que es el resultado de dividir la liquidez monetaria entre las reservas internacionales. 

Si tenemos en cuenta que la liquidez se incrementa cada vez que se imprimen billetes, se otorgan préstamos o se usan los créditos concedidos, al mantener las reservas internacionales constantes o decrecientes, cada vez que se liquida un nuevo crédito o se hace un consumo con tarjeta de crédito, el supuesto dólar implícito también aumenta, al aumentar la liquidez, lo que es aprovechado por los comerciantes para subir los precios que están dolarizados, pero los sueldos y salarios no están indexados ni dolarizados y actualmente los salarios mínimos mensuales están cerca de 5 dólares y con tendencia a la baja a medida que el bolívar se deprecia. 

Al 10 de marzo del 2023, la Base Monetaria –BM = dinero emitido por el BCV– era de Bs 15,5 millardos (MMM) y la Liquidez Monetaria –LM = Base Monetaria más dinero nuevo generado por los créditos– era de Bs 26 millardos, pero esas cifras aparentemente bajas son producto de la eliminación de 14 ceros a la moneda desde 2008 hasta la fecha, lo que implicó 3 reconversiones monetarias. 

Las cifras anteriores implican que Bs 10,5 millardos –que es la diferencia entre Liquidez y Base monetaria– es dinero adicional creado por el otorgamiento de créditos bancarios y en términos porcentuales el dinero emitido por el BCV es del 60 %, mientras que el dinero de origen crediticio es del 40 %. 

La relación entre las variables LM/BM es el multiplicador bancario de 1,678 lo que indica que, por cada bolívar emitido por el BCV, se han generado 0,678 bolívares adicionales, al otorgar préstamos o usar los créditos. 

A finales de febrero de 2023 el encaje legal que es el dinero que deben mantener los bancos en reserva para garantizar los retiros de los clientes era del 73 %. 

Para restablecer el orden monetario perdido de Venezuela, unas buenas prácticas económicas adicionales a las operaciones de mercado abierto usadas actualmente, cuyos efectos son temporales, serían: incrementar el encaje legal de manera ordenada –de forma que el encaje para depósitos a la vista sea del 100 % y de un porcentaje menor para los depósitos a plazo fijo–, regular los créditos no productivos que se orientan hacia compras del dólar paralelo, disminuir los límites crediticios, esterilizar parte de la base monetaria con la venta de divisas provenientes de las exportaciones petroleras y por último, fortalecer las reservas internacionales, consolidando los excedentes de divisas en el banco central, debido a que el uso y manejo de fondos discrecionales, podría ser mal utilizado, no necesariamente con mala intención o dolo, sino realizando malas inversiones financieras, que produzcan riesgos innecesarios, para obtener rendimientos pírricos en el exterior y riesgo de ser bloqueados o peor aún confiscados. 

Con la aplicación de las medidas monetarias anteriores, se lograría estabilizar y fortalecer la moneda y generar la confianza para poder ahorrar e invertir en la economía productiva y por tanto reducir los niveles de inflación, pero en el corto plazo es conveniente restablecer el bolívar oro como moneda fuerte y estable. 

Algunas conclusiones: 

La revisión de las historias monetarias anteriores en esos cuatro países, nos permiten concluir de manera objetiva, que además de la existencia de un modelo monetario, que elimina la función del dinero de ser una reserva de valor, por causa de permitir la generación de expansiones irracionales de liquidez, existen también algunas debilidades humanas, que, en conjunto con ese modelo monetario fracasado, constituyen los factores que destruyen la economía de las naciones. 

Estas debilidades humanas son: la avaricia e insaciabilidad de algunos, la corrupción de otros y la ignorancia de los pueblos y de los políticos, que permiten imponer modelos monetarios y financieros fracasados, independientemente de sus tendencias políticas –izquierda, centro o derecha– y que solo sirven para favorecer a los corruptos y especuladores, debido a que se valen de la especulación monetaria, para obtener grandes beneficios en detrimento de la gente común. 

Por otra parte, el modelo keynesiano-monetarista de financiar el déficit fiscal de las naciones y el populismo con: expansión de liquidez, endeudamiento y devaluación, aunado con el relajamiento del crédito, son bombas de tiempo que conducen a las economías inexorablemente hacia su fracaso, con el sufrimiento para las personas y el riesgo de querer resolver estos problemas por medios belicistas. 

Adicionalmente se observa un comportamiento típico de los gobiernos y los candidatos a gobernantes de todas las naciones en crisis, de mantener en sus cargos o promover a las mismas personas que los asesoran erradamente y que han llevado a sus economías hacia el abismo, porque aplican una y otra vez las mismas herramientas ineficaces, creyendo que alguna vez obtendrán resultados diferentes. 

Por último, quiero sugerir algunas posibles acciones para solucionar el problema monetario y financiero mundial existente, para que la moneda satisfaga su función básica de ser reserva de valor, que, al no cumplirse, es la causa fundamental que desencadena la avaricia y la corrupción de algunos agentes económicos y distorsiona la economía de todos los países sin excepción. Estas soluciones son: 

1.- Regreso a una moneda respaldada 100 % por oro u otro activo tangible escaso. 

2.- Indexación de la liquidez al PIB real. 

3.- Eliminación del uso de la reserva fraccionaria, para que solo los bancos centrales emitan dinero redimible con activos tangibles. 

4.- Control absoluto sobre la economía especulativa. 

Lo anterior implica que con una moneda que no conserva su valor, los únicos beneficiarios son los especuladores, que sin producir nada se hacen ricos: pidiendo créditos, negociando productos que no existen, comprando con sus ganancias activos duraderos y luego promoviendo la expansión de la liquidez y la devaluación, para licuar sus deudas, lo cual genera un daño moral a los verdaderos productores, quienes deciden que es mejor especular que producir y este es el karma de la economía mundial, que hay que corregir.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 22
 de marzo de 2023

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 21 de marzo del 2023 y está en el enlace: Los factores que destruyen la economía de las naciones III

miércoles, 21 de diciembre de 2022

De aquellos polvos vienen estos lodos

Debido a las expansiones exponenciales de liquidez monetaria ocurridas en Venezuela desde 1975 y hasta la fecha, se le fueron agregando ceros a la moneda nacional, lo que produjo la pérdida de su valor por inflación y desde el año 2008, se comenzó a eliminar ceros cada cierto tiempo al bolívar a medida que iban creciendo los montos, cambiando los nombres por bolívar fuerte o bolívar soberano; pero a partir del 1 de octubre de 2021 y después de haber eliminado un total de 14 ceros al bolívar original, se implantó el bolívar actual llamado bolívar digital y el tipo de cambio inicial para la fecha de su implantación era de 4,18 bs/dólar, siendo que para el 16 de diciembre de 2022 –cuando escribo este artículo– la tasa de cambio oficial es de 15,77 bs/dólar, lo que implica una devaluación o depreciación acumulada de la moneda nacional de 277,27% en 13,5 meses, que representa una devaluación monetaria promedio mensual de 20,54%, lo que conducirá a un colapso económico en el corto plazo, de continuar con esas malas prácticas.

Como lo expliqué en un artículo llamado La devaluación es una estafa desde tiempos del imperio romano el objetivo de devaluar una moneda es repudiar los pasivos adquiridos y estafar a los usuarios del dinero, sin que ellos se percaten que están siendo timados, pues por su ingenuidad se pretende que no se den cuenta que no es lo mismo una cifra nominal que una real, de tal manera que en el caso de la antigua Roma, trabajadores, soldados, ingenieros y proveedores del imperio, al recibir las mismas o quizás mayores cantidades de denarios con más cobre pero menos contenido de plata, se arruinaban mientras que emperadores y cortesanos protegían su riqueza de la inflación que genera la devaluación y la expansión de liquidez, reservando solo para ellos una moneda de oro llamada el áureo, pero finalmente esas malas artes derrumbaron al imperio romano.

En Venezuela actualmente el salario mínimo mensual es de 130 bolívares y con una tasa de cambio de 15,77 bs/dólar, ese salario representa 8,24 dólares mensuales y con tendencia a llegar a cero, pero adicionalmente, las prestaciones sociales acumuladas de los trabajadores también se aproximan a cero, con lo cual se confirma que uno de los objetivos de devaluar la moneda es repudiar el pasivo laboral de los empleadores con sus trabajadores, si antes no se mueren de hambre por sus salarios precarios.

Para poder entender “cuáles fueron los polvos que trajeron estos lodos” metáfora– es necesario saber que el 24 de junio de 1918 el general Juan Vicente Gómez promulgó una ley que establecía como unidad monetaria de Venezuela el Bolívar de oro, equivalente a 0,290323 gramos de oro fino por bolívar emitido, legitimando así el patrón oro que existía desde 1857, por medio del cual los bancos nacionales podían emitir billetes respaldados y redimibles con oro –metal que debían mantener en sus bóvedas– y los ciudadanos podían exigir a los bancos el canje de sus billetes por oro físico, lo que imponía disciplina monetaria y fiscal, pues se mantenía la racionalidad en el gasto público, la credibilidad y la estabilidad del valor de la moneda nacional.

El 13 de julio de 1939 se crea el Banco Central de Venezuela –BCV– de modo que la emisión de billetes respaldados por oro y la acuñación de monedas metálicas quedaron bajo su exclusiva responsabilidad, siendo algunos de sus objetivos: centralizar la emisión de billetes, regular la circulación monetaria, centralizar las reservas monetarias del país y vigilar y regular el comercio de oro y de divisas y además vigilar el valor de la unidad monetaria tanto en su poder adquisitivo interior como en su relación con las monedas extranjeras.

El 30 de diciembre de 1974 se publicó la gaceta oficial número 1.711, que contiene el decreto número 507 del 30 de octubre de 1974, donde se eliminó el Bolívar oro, siendo presidente Carlos Andrés Pérez, el ministro de hacienda Héctor Hurtado y el ministro de la oficina de coordinación y planificación Gumersindo Rodríguez y a partir de esa fecha nefasta se jodió Venezuela, porque de ahí en adelante el BCV –como ente creador de la base monetaria– y los bancos comerciales –al otorgar algunos créditos– podían emitir dinero de la nada infinitamente, siguiendo las recomendaciones de una teoría fracasada llamada keynesianismo.

Durante la vigencia de 56 años del Bolívar oro se mantuvo una inflación promedio anual de 1,3%, un PIB relativamente creciente y una moneda que conservaba su valor interno y externo, con un tipo de cambio fijo menor a 5 bs/dólar, pues no se podía emitir dinero sin el respaldo adecuado con oro físico, ni otorgar créditos con dinero ficticio producido por el uso de la regla llamada reserva fraccionaria.

A partir del 30 de diciembre de 1974 algunos supuestos expertos en economía, profesores, intelectuales, políticos, exdirectivos de bancos quebrados, delincuentes financieros, especuladores y vendedores de encuestas amañadas, empezaron a recitar mantras tales como: el bolívar está sobrevaluado, sufrimos la enfermedad holandesa, para producir y exportar hay que hacer devaluaciones competitivas, las expansiones de liquidez no generan inflación, etc., que aún hoy algunos sinvergüenzas siguen repitiendo como loros a pesar de las evidencias.

El Dr. Luis Herrera empezó a devaluar la moneda el 18 de febrero de 1983 –llamado el viernes negro– y a partir de ese momento los gobiernos sucesivos no han cesado de generar dinero en cantidades astronómicas, devaluar la moneda, implantar controles de cambio y colocar obstáculos a la libre circulación de divisas y en mi opinión, esas prácticas monetarias y cambiarias son las causas de las crisis: económica, social, política y humanitaria, que algunos irracionales de los diversos bandos y latitudes, piensan que se puede resolver causando el genocidio de la población venezolana, mientras se apropian de los fondos, activos, inversiones y recursos del país, aunque se destruya a sus ciudadanos y para más inri, creen que colocando a cualquier pelmazo en el poder se podrían solucionar los problemas de la nación.

Después de 1975  empezaron a quebrar algunos bancos, que financiaron o en ciertos casos incorporaron a caudillos y a políticos como accionistas o asesores, para facilitar la creación de leyes y reglas que favorecieran al sector financiero, tales como fueron los casos del Banco Latino de Pedro Tinoco, político, exministro de hacienda y expresidente del Banco Central de Venezuela, quien financió campañas electorales y posteriormente el grupo Latinoamericana progreso de Orlando Castro que fue a la quiebra en 1994 y la nación tuvo que asumir sus pasivos, siendo que también los decretos de controles de cambios facilitaron la apertura de agencias bancarias en paraísos fiscales, donde delincuentes financieros estafaron a sus depositantes, quienes ingenuamente confiaron sus capitales a esos estafadores, que disfrutan sus dineros mal habidos compartiendo con alguna de la realeza europea.

Venezuela es un país exportador de hidrocarburos y por lo tanto, la justificación de devaluar para producir y exportar no es válida, pues las cuotas de producción y el precio del petróleo dependen de un cártel llamado OPEP –o en el peor de los casos, depende de los mercados de futuros, donde los especuladores transan cantidades ficticias de materias primas para obtener ganancias sin intercambiar nada real–, hay cierta insensibilidad de la demanda y además, la devaluación es una praxis negativa porque genera inflación, encarece los insumos importados, hace más onerosa la deuda externa del país y termina arruinando a los ciudadanos, porque disminuye su poder adquisitivo, destruye el ahorro, incentiva la especulación, contrae la demanda agregada, haciendo que se contraiga la oferta agregada y por ende que caiga el PIB y el nivel de empleo, pero además aleja a las inversiones internacionales, pues al haber inestabilidad cambiaria, ningún inversor sensato va a traer o cambiar su capital en divisas relativamente estables, para convertirlo a un dinero volátil y sin valor, cuando vaya a repatriar sus ganancias o su capital.

Adicionalmente, las prácticas devaluatorias son una estafa contra: pensionados, trabajadores, ahorradores, productores e inversores de la economía real y solo favorece a los especuladores, que tienen en la banca a una vaca lechera –mediante la disminución del encaje legal– porque: piden créditos fáciles y blandos en moneda nacional, compran activos y divisas baratas que las pueden vender a mayor precio en el mercado paralelo –figura llamada arbitraje cambiario– y luego diluyen sus deudas con devaluación e inflación subyacente, sin producir nada útil para el país, mientras la economía colapsa.

Es importante considerar que algunas empresas pertenecientes al estado que no sean autosustentables deben ser privatizadas total o parcialmente, para que produzcan bienes y servicios de calidad, sean rentables, paguen regalías e impuestos y se encarguen de cancelar nóminas y pasivos laborales, para que el gobierno no tenga que fondearse con la emisión de dinero inorgánico.

Como el secreto del éxito de una economía sana, honesta y estable, es resolver primero el problema monetario, donde no se pueda emitir dinero que es un pasivo, sin que haya un activo real en la contrapartida, si consideramos que con el 13% de las reservas internacionales existentes al 09 de diciembre de 2022  se puede absorber toda la liquidez monetaria y reemplazarla por divisas para reiniciar la nación, mi deseo para Venezuela es que se logre activar en el corto plazo alguna de las 3 alternativas válidas y factibles que he propuesto en oportunidades anteriores y que son:

I.- Dolarizar, eurizar o yuanizar, plenamente la economía nacional

II.- Crear una caja de conversión cambiaria

III.- Regresar al patrón oro


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 21
 de diciembre de 2022

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 20 de diciembre del 2022 y está en el enlace: De aquellos polvos vienen estos lodos

lunes, 8 de noviembre de 2021

¿Podría Venezuela regresar a la prosperidad del pasado?

Algunos ciudadanos me preguntaron hace algún tiempo ¿será posible que Venezuela pueda regresar a la prosperidad relativa vivida por ellos y sus ancestros entre 1918 y 1983 –­­durante 65 años– cuando éramos felices y no sabíamos la razón?

Para responder a esa pregunta, revisé y analicé objetivamente parte de la historia disponible y me pregunté filosóficamente ¿qué era lo que se hacía diferente en el país en esa época, para tener una economía relativamente sana y creciente, que producía prosperidad y bienestar a los habitantes de la nación?

A continuación, expondré los hallazgos encontrados, el análisis realizado y la conclusión de esta corta pero profunda investigación:

Entre el 28 de julio 1914 y el 11 noviembre de 1918, se desarrolló la primera guerra mundial y Venezuela, por ser un país productor y exportador de petróleo, recibió un monto considerable en divisas, por el suministro de crudo a los países aliados, siendo también que en el gobierno estaba un ciudadano llamado don Juan Vicente Gómez –a quien le decían el Benemérito– y este buen líder, con su visión de estadista, emulando a Napoleón Bonaparte –quien fue el creador del franco de oro, con el que sacó a Francia de la ruina, eliminando la inflación dejada por las monarquías y los revolucionarios anteriores, convirtiéndola en un imperio–, implantó en Venezuela en 1918 una moneda llamada el bolívar oro, donde cada bolívar emitido tenía un respaldo de 0,29 gramos de oro y esa moneda estuvo vigente hasta finales de 1974, manteniendo una inflación promedio anual durante 56 años del 1,3 %, un PIB creciente y una tasa baja desempleo.

En la década de 1920, los Estados Unidos y en el resto del mundo vivieron los locos años 20, cuando se disparó: el consumo, la liquidez monetaria y el crédito bancario, mucho del cual se usó para apalancar la especulación en la bolsa con acciones de empresas –lo cual al principio genera una falsa sensación de riqueza, prosperidad y euforia, pero la experiencia demuestra, que la obtención de beneficios monetarios sin producir nada real, no es sostenible en el tiempo– y entonces, en 1929 ocurrió un crack bursátil en la ciudad de Nueva York, que quebró a bancos, empresas, ciudadanos y naciones, causando la gran depresión de los años 30, que condujo a la segunda guerra mundial entre 1939 y 1945, de tal manera que, aunque este crack no tuvo efectos colaterales graves para Venezuela, por poseer una moneda fuerte, estable y honesta, a solicitud de EE.UU, el gobierno nacional en 1929 hizo la primera devaluación, después de haber implantado el bolívar oro, pasando el tipo de cambio de 3,35 bs/dólar a 3,90  bs/dólar, para hacer más barato el crudo que exportaba Venezuela y cuyo precio era cerca de 2 dólares/barril.

Durante el mandato de don Eleazar López Contreras, siguiendo las prácticas monetarias correctas para un país exportador de crudo, en 1937 se procedió a revaluar al bolívar oro y la tasa de cambio regresó de 3,90 bs/dólar a 3,35 bs/dólar, siendo que este tipo de cambio se mantuvo estable, hasta que en 1961 en el gobierno de don Rómulo Betancourt se hiciera la segunda devaluación de 3,35 bs/dólar a 4,30 bs/dólar, tasa que se mantuvo estable hasta 1983.

Cabe destacar que, durante la segunda guerra mundial –1939 a 1945– Venezuela también recibió un monto considerable en divisas, por las exportaciones de crudo y combustibles, que eran necesarios para mover la maquinaria bélica de los países aliados y esas divisas sirvieron para apuntalar aún más las reservas internacionales y mantener la fortaleza del signo monetario nacional, que seguía estando respaldado por oro.

El 30 de diciembre de 1974, en el primer gobierno del Sr. Carlos Andrés Pérez, se publicó en la gaceta oficial la eliminación del bolívar oro, emulando el grave error que había cometido Mr. Richard Nixon en EE.UU, el 15 de agosto de 1971, cuando repudió los acuerdos de Bretton Woods, al eliminar la convertibilidad de una onza de oro por 35 dólares y se puede decir, que esas fueron las fechas en que abrieron la caja de Pandora y se jodieron países exitosos en el pasado, como eran Venezuela y EE.UU, por haber eliminado el patrón oro, que mantenía a las economías sanas y en auge y por estar escuchando los cantos de sirena de “supuestos expertos en economía”, que llevaron a los gobiernos a implantar teorías económicas fracasadas como son el keynesianismo y el monetarismo, que se basan en la producción de un dinero por parte de bancos centrales –base monetaria– y los bancos comerciales –créditos de origen inorgánico, mediante la reserva fraccionaria– en cantidades astronómicas, sin tener respaldo tangible y por ende, es un dinero sin capacidad de conservar su valor, cuyos objetivos son financiar populismos, guerras y burocracias improductivas o por otra parte, apalancar a especuladores, para que estos obtengan grandes beneficios con el dinero ajeno, sin trabajar ni producir algo real –haciendo creer a los ingenuos, que la economía es la bolsa y que la bolsa es la economía–, lo que hace que se repitan periódicamente crisis económicas globales, como la gran depresión mundial de los años 30 en el siglo XX.

Por el error monetario del Sr. Carlos Andrés Pérez en 1974, gracias a la inercia económica inherente a la existencia del bolívar oro en los 56 años anteriores, a pesar de la corrupción generalizada, la especulación financiera, el despilfarro y el endeudamiento en divisas del país, para pagar la nacionalización de las empresas del hierro y el petróleo a las corporaciones internacionales concesionarias, junto con lo expoliado por grupos económicos como los doce apóstoles que lideraba el Dr. Pedro Tinoco, el país pudo soportar nueve años sin devaluar al bolívar, hasta que el Dr. Luis Herrera Campins, el 18 de febrero de 1983 –llamado el viernes negro– devaluó por tercera vez la moneda, quedando en 4,30 bs/dólar para algunos privilegiados; a 6,50 bs/dólar para otros y a 7,50 bs/dólar para los demás, lo que se llamó “Régimen de Cambio Diferencial o RECADI” que generó gran corrupción cambiaria en los tiempos siguientes, por quienes obtenían divisas a precios preferenciales y cada cierto tiempo se hacían cambios de nombre a los perversos métodos de asignación de divisas.

A partir de esta devaluación se arreció la campaña manipuladora de los apologistas de las prácticas devaluatorias –supuestos expertos económicos sesgados y políticos ignorantes o corruptos, quienes al menos deberían disculparse con la nación, por sus reiteradas metidas de pata– mediante la repetición de mantras tales como: el bolívar está sobrevaluado, Venezuela sufre la enfermedad holandesa, para exportar hay hacer devaluaciones competitivas, la expansión de liquidez no genera inflación, hay que disminuir el encaje legal, hay que implantar controles de cambio, si quitamos el control de cambios nos tumban, etc, y con esas falacias, todos los gobiernos después del Dr. Luis Herrera, continuaron devaluando al bolívar y generando montos exponenciales de dinero sin valor, haciendo las delicias de políticos y funcionarios corruptos, especuladores y supuestas bancas de inversión, cuyo modus operandi para apropiarse del dinero ajeno era: solicitar créditos en moneda nacional, comprar divisas y enviarlas a bancos extranjeros, donde algunos fueron a su vez robados por delincuentes financieros internacionales, siendo que con las devaluaciones y la inflación subyacente, por las expansiones astronómicas de liquidez, los prestatarios licuaban sus deudas, arruinando a los ciudadanos y a la nación, mientras que los manipuladores dividían y enfrentaban con dicotomías para tontos a la población, entre: izquierda o derecha, rojos o azules, socialistas o capitalistas y otras taxonomías estúpidas, para que las mayorías no se dieran cuenta que estaban siendo estafadas, apareciendo así la paradoja de los ciudadanos millonarios pero arruinados, por no saber distinguir entre magnitudes nominales y reales, lo que genera el espejismo del crecimiento de ceros, que hubo que eliminar en cantidad de 14 dígitos en los últimos 13 años.

Entonces, de lo anteriormente expuesto se puede concluir que lo que se hacía de manera correcta en parte del siglo pasado era: mantener una moneda sólida, fuerte, estable y honesta; tener una tasa cambiaria fija; poseer un sistema financiero serio, responsable y ético; junto con la existencia de gobernantes capaces y eficientes, quienes tenían visión de estadistas y que además buscaban lo mejor para la nación y sus ciudadanos.

Una frase famosa de Vladimir Lenin afirmaba: “Si quieres destruir un país, destruye su moneda” y podríamos replicar a esa aseveración con la frase: “Si quieres reconstruir un país, reconstruye su moneda”, que es la acción más correcta y prioritaria que debería hacer el gobierno de Venezuela y afortunadamente, ya hay algunos cambios positivos de paradigmas errados, tales como es permitir la libre circulación de monedas extranjeras y el manejo de cuentas en divisas en la banca nacional –donde no debería volverse a permitir la apropiación indebida de los depósitos, como ocurrió en el pasado con las disminuciones del encaje legal para otorgar créditos sin regulaciones apropiadas o más recientemente, con el convenio cambiario nro. 20, donde los clientes tienen sus divisas en el limbo– y con la posible aplicación de políticas monetarias correctas, como sería respaldar al bolívar con oro en el corto plazo.

Desde el punto de vista fiscal, es fundamental el cambio de administradores en las empresas públicas deficitarias, mediante concesiones vía licitaciones internacionales, a inversores privados honestos, reconocidos, eficientes y capaces de producir bienes y servicios de calidad, para hacerlas autosuficientes y así poder lograr junto con una moneda fuerte, un financiamiento estable del gasto público, que no dependa de la emisión de dinero por parte del BCV, de tal modo que el ciudadano recupere el poder adquisitivo de su ingreso real mensual, que debería ser de al menos 60 kilogramos de carne de res de primera calidad y entonces, así se puedan crear las condiciones necesarias para regresar a la prosperidad que existió en parte del siglo XX, pero esto solo se logrará con la participación y el aporte de los mejores ciudadanos con que cuenta la nación, independientemente de su pensamiento o de su ubicación política.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: lunes, 08 de noviembre de 2021
en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el 
prestigioso diario El Nacional, el 02 de noviembre del 2021 y está en el enlace: ¿Podria Venezuela regresar a la prosperidad del pasado?

lunes, 6 de septiembre de 2021

Errar reiterativamente en política y economía

El científico Alemán de origen judío más popular del siglo XX fue Albert Einstein (1879 - 1955), quien recibió el premio Nobel de física en 1921 y es el autor de las teorías especial y general de la relatividad, junto con la ecuación más famosa del mundo, que rige la conversión de materia en energía: E = MC2 –la energía es igual a masa por el cuadrado de la velocidad de la luz– pero este investigador además de su ciencia, nos legó un conjunto de pensamientos: sabios, cortos, profundos y sinceros, aunque muy duros en algunos casos, de los cuales utilizaré tres para ilustrar este artículo y el primero que viene como anillo al dedo –en los asuntos relacionados con la esquizofrenia económica actual a nivel global– es la siguiente afirmación: “Una locura es hacer la misma cosa una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes. Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Desde el comienzo de la historia del hombre, los seres humanos observaron y entendieron, que cada persona tenía capacidades y habilidades diferentes y sin que nadie se los dijera, comenzaron a crear una forma primitiva de división del trabajo, donde algunos seres se dedicaban a la caza, otros a la pesca y otros a la recolección de frutos, raíces y semillas, siendo que con el crecimiento de las poblaciones y la inestabilidad climatológica, había que buscar métodos eficaces que fueran más sostenibles y estables y así fue como nacieron los procesos productivos, tales como son la agricultura, la ganadería, el almacenamiento y la conservación de los alimentos y además, junto con esas actividades especializadas, apareció el comercio entre las personas –que no es un producto per se, pero si es un servicio indispensable– que facilita el intercambio de los bienes producidos y que al principio se basaba en el trueque, lo cual era complicado, pues se requería un patrón de medida, que permitiera valorar los productos, para buscar equivalencias y hacer los intercambios equitativos, siendo que de esta forma se inventó el dinero, que inicialmente era: piedras, conchas, hojas, plumas, huesos, semillas, sal, etc, hasta que la inteligencia humana introdujo como dinero por excelencia a un metal, que se encontraba libre en los lechos de algunos arroyos y ríos, era escaso, incorruptible, duradero y además cumplía las tres funciones requeridas del dinero, que son ser unidad: de cuenta, de intercambio y de reserva de valor.

Por ser el oro un metal noble, brillante, hermoso y escaso, ha sido considerado y aceptado por todos los seres humanos como el mejor dinero real que existe, siendo atesorado y usado desde tiempos muy remotos e históricamente, fue el origen de la estabilidad y el progreso económico en ciudades-estado, naciones e imperios, como fueron por citar solo algunos, los imperios: romano, inca y azteca; las ciudades-estado tales como Florencia y Venecia –en el renacimiento de la edad media–; el imperio napoleónico –después de la revolución francesa, que dejó a Francia en la ruina–; el imperio norteamericano –después de la segunda guerra mundial y hasta 1971, cuando Europa quedó destruida y arruinada– y finalmente Venezuela –desde 1918, época del general Juan Vicente Gómez, hasta finales de 1974, en tiempos de Carlos Andrés Pérez, cuando se destapó la caja de Pandora con el uso del dinero fiat y se empezó el deterioro monetario que ha permanecido haciendo estragos hasta el presente–.

El 15 de agosto de 1971 –hace medio siglo– Mr. Richard Nixon repudió los acuerdos de Bretton Woods, que eran un compromiso adquirido por la gran nación americana del norte, para reconstruir la economía global, devastada por la segunda guerra mundial, cuando se ofreció el dólar de EEUU como moneda de reserva mundial respaldada por oro, a razón de una onza troy por cada 35 dólares, compromiso que no se pudo cumplir, por haber usado la emisión de dinero en cantidades astronómicas, para financiar los costos de la guerra de Vietnam y por las recomendaciones del monetarista Mr. Milton Friedman, quien ganó el premio Nobel de economía en 1976 –ese 15 de agosto de 1971, fue el momento preciso en que se jodió EEUU–.

Actualmente es probable, que unos viejos sabios como son Mr. Biden y sus asesores en asuntos estratégicos se hayan percatado, que su país no puede ni debe seguir con las prácticas políticas, económicas y geopolíticas erradas del pasado, que se basaban en invadir a países –como Vietnam, Libia o Afganistán, entre otros–, para gastar tiempo, energía o recursos y perder valiosas vidas humanas de manera estéril e improductiva y por otra parte, para promover a los especuladores financieros –quienes no trabajan ni producen nada útil– mientras la nación se arruinaba y otros países como China, actualmente progresan en diversas áreas, porque han descubierto la bondad de las virtudes certificadas por la experiencia, que son generadoras de: paz, bienestar, riqueza y prosperidad para aquellas naciones, que tienen la suerte de contar con verdaderos estadistas en sus gobiernos y estas virtudes bondadosas no son otras que: educación, investigación, trabajo, ahorro, inversión, productividad y producción, en un ambiente honesto y con una moneda estable y confiable, donde para el caso particular de EEUU, bien se podría hacer uso de las 8.000 toneladas de oro que teóricamente reposan ociosas en los sótanos de Fort Knox, para hacer que otra vez su moneda sea fuerte, creíble y estable, al ser respaldada por oro.

En el caso de Venezuela –cuando existía el bolívar oro– en 1966 con un bolívar se compraban 8 arepas de maíz sin relleno hechas en horno, es decir, cada arepa tenía un precio de una locha –12,5 céntimos–; con un fuerte –moneda de 5 bolívares– se cubría el consumo diario de una familia pequeña y con un marrón –billete de 100 bolívares, que era la máxima denominación– se hacía un mercado que duraba casi un mes y hasta en los pueblos más remotos y humildes de la nación, existían: mercados, bodegas, quincallas y pulperías, donde se conseguía toda clase de artículos y/o productos alimenticios.

A partir de la década de 1970 y hasta el presente, un grupo de supuestos expertos económicos, políticos y seudo intelectuales, comenzaron a recitar los siguientes mantras, para engañar a ciudadanos y gobernantes ingenuos: el bolívar está sobrevaluado, el país sufre de la enfermedad holandesa, se deben hacer devaluaciones competitivas para poder exportar, la expansión de liquidez monetaria no genera inflación, si quitamos el control de cambio nos tumban, etc, y con esas falacias se eliminó el bolívar oro en 1974 y se empezó la creación de dinero fiat de la nada, en cantidades astronómicas, que junto con a la devaluación, la inflación, el control de cambios y las reconversiones monetarias cíclicas han: destruido el tejido productivo nacional, envilecido el ingreso del ciudadano, causado la exportación de capital y talento humano y por lo tanto, colocaré como reflexión la segunda frase famosa de Albert Einstein que dice: “Nunca se puede resolver un problema en el mismo nivel en el que fue creado” lo cual puede interpretarse de la siguiente manera: “Nunca se puede resolver un problema usando las mismas prácticas, herramientas y asesores con el que fue creado dicho problema”, que en el caso tanto de EEUU como de Venezuela, son las recomendaciones y las políticas económicas fracasadas y repetidas ad infinitum, por supuestos expertos, que han demostrado su ineficacia de manera reiterada.

Por último y con relación a algunos aspirantes a políticos, que al no tener las capacidades ni las virtudes propias de los estadistas, recitan mantras y pretenden continuar haciendo experimentos con el país, aunque su impericia e incapacidad hacen las delicias de los grupos económicos, financieros o geopolíticos, que los promueven y tratan de imponer y por tanto, se ignora, se desprecia y se repudia a aquellos ciudadanos que tienen experiencia y capacidad comprobadas, quienes con su sabiduría y voluntad de servir al país, mediante la utilización de asesorías adecuadas, capaces y honestas –debido a que no existen superlíderes ni iluminados que se las sepan todas– podrían resolver los problemas nacionales crónicos, que son reiterativos y por tal razón, los diálogos sinceros en México y también en Venezuela, entre el gobierno, toda la oposición sin exclusiones ni mezquindades y los sectores productivos nacionales, son bienvenidos, siempre que conduzcan a que los ciudadanos puedan en los próximos comicios, escoger y elegir libremente a los mejores líderes reconocidos con que cuenta la nación, que no sean impuestos por cúpulas como era en el pasado, pues infortunadamente, a algunos aprendices de políticos se les podría aplicar la tercera frase célebre de Albert Einstein que es muy fuerte pero a la vez sincera y que afirma: “Cuando mueres, no sabes que estás muerto, no sufres por ello, pero es duro para el resto. Lo mismo pasa cuando eres imbécil”.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: lunes, 06 de septiembre de 2021
http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el 
prestigioso diario El Nacional, el 24 de agosto del 2021 y está en el enlace: Errar reiterativamente en política y economía

viernes, 23 de abril de 2021

Cambio de paradigmas económicos errados

La revolución francesa fue un movimiento de tipo político, social y económico, ocurrido en Francia, entre el 05 de mayo de 1789 y el 09 de noviembre de 1799, generado por la desigualdad de derechos entre los ciudadanos. Esta revolución eliminó el sistema de gobierno monárquico existente, donde el último rey de esa nación fue Luis XVI y se considera como una revolución exitosa desde el punto de vista político y social, pero en el aspecto económico fue un desastre, pues se cometió el error de retirar de circulación las monedas de curso legal que eran en su mayoría de oro y de plata, para reemplazarlas por billetes que se respaldaban con las propiedades que le habían confiscado a la iglesia Católica los revolucionarios. Dichos billetes se llamaron Assignats y luego Mandats y como el gobierno cayó en la trampa de la sobre emisión monetaria creciente, con esa acción se generó hiperinflación, escasez, hambruna, ruina y entonces se culpó de la crisis nacional a: campesinos, bodegueros, productores y potencias extranjeras, por el caos económico que azotaba al país.


Tratando de solucionar la crisis mediante la búsqueda y la eliminación de posibles culpables, sin entender la verdadera raíz del problema, los revolucionarios franceses produjeron cientos de muertos, presos y desterrados y así fue como Napoleón Bonaparte se tomó el poder el 11 de noviembre de 1799, convirtiéndose luego en el emperador de Francia, para solucionar la crisis económica existente, logrando convertir a esa nación en una potencia mundial, al implantar en el año 1803 el franco de oro, en reemplazo del dinero existente que no conservaba el valor. El franco de oro estuvo vigente hasta antes de la primera guerra mundial y hay una frase célebre atribuida a Napoleón, quien afirmaba "mientras viva no emitiré dinero inorgánico".

En esa revolución participó un político llamado Honoré Gabriel Riquetti, más conocido como el conde de Mirabeau, quien fue un gran exponente de la revolución francesa, que por su capacidad oratoria recibió el título de orador del pueblo y por su gran elocuencia fue designado como diputado y luego presidente de la asamblea nacional constituyente francesa, siendo un defensor de la emisión de billetes y no escuchaba las voces de los intelectuales de su época, quienes le alertaban sobre los riesgos de esa práctica monetaria.

Mirabeau murió a los 42 años, el 02 de abril de 1791 en pleno apogeo de la revolución y como era muy querido y respetado por los franceses, fue sepultado con honores en el panteón nacional, hasta que se descubrió en el armario de hierro de Luis XVI que era un agente encubierto de la realeza -- un caballo de Troya -- y que recibía pagos de Luis XVI, quien junto a los demás nobles se llevaba la plata y el oro francés a Alemania y por esa razón, sus restos fueron sacados del panteón nacional donde reposan las cenizas de los ciudadanos más ilustres de Francia, como fueron entre otros: Voltaire, Rousseau, Descartes, Víctor Hugo, Pierre Curie y su esposa Marie Curie, siendo que los restos de Mirabeau fueron llevados en 1793 al cementerio de Clamart, que estaba destinado a los ajusticiados.

Es posible que, por efectos de manipulaciones, dogmatismo y desconocimiento de la historia económica, los fracasos de las naciones se repitan en los diversos países y en diferentes épocas, teniendo como causas la aplicación de paradigmas errados, cuyos efectos son similares en todos los casos y por lo tanto las soluciones deberían incorporar los correctivos de comprobada eficacia, que fueron aplicados exitosamente en el pasado.

Para el caso de Venezuela, como lo he indicado en artículos anteriores, después que se eliminó en 1974 el bolívar oro por el Sr. presidente Carlos Andrés Pérez, en el gobierno del Sr. Luis Herrera Campins, específicamente el día 18 de febrero de 1983 -- fecha conocida como el viernes negro -- el país se embarcó en el tren equivocado de la devaluación de su signo monetario nacional, promovida por especuladores monetarios y financieros y desde esa fecha no ha habido algún gobierno que haya tenido la sabiduría, la sensatez y la voluntad política, para cambiar las praxis monetarias, financieras y cambiarias erradas, que consisten en generar dinero fiat en cantidades exponenciales -- productoras de inflación y recesión --, envileciendo la moneda nacional con devaluaciones continuas y aplicando controles de cambios, para que los ciudadanos no puedan proteger sus ingresos ni sus patrimonios y en mi opinión, esa es la causa de la crisis económica, que a su vez genera las crisis: social, política y humanitaria nacional.

En febrero de 2003 se estableció el último control de cambios que ha existido en el país y que estuvo vigente durante 15 años y medio, hasta el 07 de septiembre de 2018, cuando se publicó el convenio cambiario número 1 en la gaceta oficial número 6.405.

En el año 2008 se hizo una reconversión monetaria, donde se le eliminaron 3 ceros a la moneda, se le cambió el nombre al bolívar, que pasó a llamarse bolívar fuerte, se implantó un nuevo cono monetario y con esas medidas, que junto con una mayor disciplina fiscal y monetaria -- que no se aplicó -- se esperaba que la moneda se fortaleciera, pero al seguir emitiendo dinero a manos llenas con fines de mantener el gasto fiscal, ese intento de estabilizar y fortalecer la moneda no funcionó.

En el año 2018 se hizo otra reconversión monetaria, donde se le eliminaron 5 ceros a la moneda, se implantó un nuevo cono monetario, se le cambió el nombre al bolívar, que pasó a llamarse bolívar soberano y con esas medidas, que junto con una mayor disciplina fiscal y monetaria -- que tampoco se aplicó -- se esperaba que la moneda se fortaleciera, pero al seguir nuevamente emitiendo dinero a manos llenas con fines de mantener el gasto fiscal, ese intento tampoco funcionó.

Para la fecha 17 de abril de 2021, cuando estoy escribiendo este artículo, la tasa de cambio oficial es de 2.363.585,21 Bs/Dólar, lo que representa la astronómica cifra de 236.358.521.000.000 Bs de antes de 2008 por dólar, es decir 236 billones latinos y la liquidez monetaria es de tal magnitud, que ya es necesario hacer una nueva reconversión monetaria eliminando de 5 a 6 ceros a la moneda, pero esta vez se requiere tomar las medidas adicionales que no se tomaron con las reconversiones anteriores, como son entre las más básicas:

1) Respaldar la moneda nacional con oro.

2) Eliminar el uso de la reserva fraccionaria para otorgar créditos.

3) Permitir la circulación y uso completo de las divisas como complemento a los medios de pago físico o digital en la banca local.

4) Ofrecer instrumentos financieros activos y pasivos en moneda extranjera en la banca nacional, que le permitan al cliente elegir el tipo de divisa para depositar, retirar o transferir.

5) Privatizar algunas empresas públicas que solo generan gastos.

6) Racionalizar el gasto fiscal.

7) Generar la confianza necesaria para promover la inversión extranjera productiva que aporte: capital, tecnología, capacidad administrativa y capacidad empresarial.

La circulación de las divisas en el país, producto del convenio cambiario número 1, hace que Venezuela luzca más atractiva para la inversión y con esa flexibilización aunque parcial por ahora, ya se observa una mejoría en el comercio, pues muchos negocios quebrados que fueron adquiridos y pagados con divisas, cambiaron de dueño y de rubro y actualmente existe una oferta en el área alimentaria muy variada y abundante y hay mucha competencia de precios entre los supermercados y los pequeños comerciantes; pero adicionalmente, esos negocios contratan a personal venezolano y en muchos casos remuneran a sus trabajadores en moneda extranjera, con lo cual se mejora el nivel de vida para esos ciudadanos y así se dinamiza la economía.

Por otra parte, un caso digno de mención es el de una empresa nacional exportadora de sus productos de alta calidad, que emitió bonos en dólares y captó 300 millones de dólares, aunque infortunadamente, a falta de que la banca maneje las operaciones en divisas completamente, debido a que reciben depósitos en divisas, pero pagan en moneda nacional, los inversores tuvieron que cargar en maletas su dinero en divisas en efectivo para pagar los bonos adquiridos.

Existe también la posibilidad de invertir en el área minera y agrícola, donde el país cuenta con gran potencial para la inversión productiva y por otra parte también existe gran cantidad de capital en el mundo que no produce ninguna ganancia, pues las tasas de interés son cero o negativas y es prácticamente un capital ocioso, que podría ser atraído, siempre que haya confianza en el país y un ambiente donde se pueda hacer uso de la inversión productiva, teniendo presente que el capital por sí solo no es suficiente y que se requiere un conjunto de factores de producción que generen la riqueza.

Si se desea recuperar a Venezuela, hay ciertos paradigmas errados de algunas personas tanto del sector público como del privado que deberían ser cambiados, pues las medidas de estabilizar, fortalecer la moneda nacional y además permitir una dolarización ordenada y completa, no cuenta con el apoyo de algunos: deudores, especuladores, banqueros, economistas, políticos y pseudo empresarios, que no son partidarios de la economía real y es necesario que haya cambios para que la economía se sincere, se fortalezca y pase de ser una economía especulativa y rentista a una economía 100 % productiva.

Algunas de las ventajas de tener una dolarización ordenada y completa, coexistiendo con una moneda nacional respaldada y redimible con oro son:

1) Eliminación del mercado paralelo del dólar

2) Disminución de la inflación

3) Disminución de la tasas de interés

4) Retorno de capitales fugados

5) Incentivo al ahorro

6) Incentivo a la inversión

7) Incentivo a la producción nacional

8) Regreso de la confianza en el país

9) Democratización de la tenencia de moneda extranjera

10) Disminución del gasto por pago de deudas externas

11) Disminución de la conflictividad social y laboral

12) Eliminación de la burocracia relacionada con el control de cambios

13) Detención de la pérdida de capital humano por emigración

14) Incentivo para que retornen al país los ciudadanos que emigraron y no lograron ubicarse en el exterior

15) Sinceración del salario real del venezolano

Existe una ley llamada la ley de Gresham, que indica la preferencia de la gente por atesorar el dinero de mayor valor y si el bolívar se respalda y redime por oro, con toda seguridad muchos ciudadanos preferirán la moneda nacional en vez de otras divisas, que deberán coexistir con el bolívar oro.

Como en Venezuela se dispone de tierra y trabajo, se debe preferir a los inversores que aporten los demás factores de producción que deben ser un conjunto formado por: capital, tecnología, capacidad administrativa y capacidad empresarial.

Por último, hay que tener mucho cuidado con los capitales golondrinas de los especuladores, puesto que ese es un dinero estéril que no produce nada y solo busca ganancias de corto plazo y en cuanto sea posible, no se debe hacer uso de créditos otorgados por organismos financieros internacionales, debido a que el solo capital recibido del exterior sin el complemento de los demás factores de producción, podría ser malversado como ha ocurrido en el pasado o usado solo para pagar deudas como ya ocurrió en los años 2018-2019 en Argentina, sin que se aporte algo útil al país.


Saludos cordiales,

Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: viernes, 23 de abril de 2021
http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional el 20 de abril del 2021 y está en el enlace: Cambio de Paradigmas Económicos Errados

jueves, 1 de abril de 2021

Teorías Económicas II

Síntesis del artículo anterior:

En el artículo Teorías Económicas I, se expusieron y analizaron dos teorías económicas vigentes, llamadas keynesianismo y monetarismo, donde la mayor diferencia entre ellas es el grado de intervención por parte del estado en la economía, pero ambas conducen hacia la generación de montos exponenciales de liquidez monetaria, según se observa en los gráficos crecientes con forma de “cobra en posición de ataque”, mediante la producción de dinero sin respaldo por parte de bancos centrales y comerciales, cuyo valor disminuye con el paso del tiempo, generando inflaciones (reales u ocultas) y recesiones económicas, que arruinan a ciudadanos y países, aunque los especuladores al igual que en la historia del Titanic “bailan mientras las economías se hunden”.

Lo peor de esas teorías es despreciar la historia de la economía y por tal razón, los errores del pasado se repiten cíclicamente y los pocos países privilegiados, productores de las “monedas de reserva”, cuando llegan a su punto de inflexión recesiva que los quiebra y que además logra envilecer las monedas de los otros países, por las “devaluaciones supuestamente competitivas”, donde sus ciudadanos son expoliados, arruinados y/o esclavizados, esos países emisores de “dinero de reserva” justifican en el más simple de los casos las manipulaciones, sanciones y bloqueos a otras naciones o en el peor de los casos, justifican el uso de la violencia y el belicismo, para tratar de resolver sus problemas económicos, como lo hicieron sociópatas y sicópatas tales como fueron Napoleón Bonaparte (después de la revolución francesa) o Adolfo Hitler (después de la República de Weimar) cuando sus países quedaron arruinados por la hiperinflación, producto de las expansiones astronómicas de liquidez y entonces ellos decidieron hacerle la guerra al resto del mundo, para salir de las graves recesiones ocasionadas por sus malas praxis monetarias.


Nueva teoría propuesta:

Como criticar las teorías existentes producidas por investigación, esfuerzo e ingenio de nuestros predecesores, sin aportar soluciones alternativas es muy fácil pero irresponsable, no quisiera hacer parte de esa mala práctica y por lo tanto, habiendo sido testigo de los efectos que no pudieron prever los investigadores del pasado, a continuación presentaré algunas sugerencias desde un punto de vista diferente, para recuperar, estabilizar y mantener con equidad las economías colapsadas, teniendo en cuenta que estas propuestas intentan postular una Teoría Económica alterna, que en fecha 19-12-2016 llamé “El Equitativismo”, como un concepto derivado de la palabra Equidad, entendiendo que este término significa Justicia con Igualdad y Libertad, lo que constituye una virtud que implica no favorecer a unos pocos en detrimento de los demás.

Las acciones y reglas sugeridas por esta teoría son:

1. Rescatar y mantener el valor de la moneda nacional de tal forma que la relación:

V = PIB/Liquidez

Sea siempre una constante independiente del tiempo, lo cual implica promover el incremento racional de la producción y ajustar la Liquidez en función del PIB, permitiendo que la oferta monetaria fluctúe (aumentando o disminuyendo) y así se pueda mantener siempre una inflación cercana a cero, con una moneda de valor estable.

Esta acción ayuda a revertir malas praxis monetarias anteriores y logra recuperar la economía, si se tiene en cuenta la existencia del postulado que indica "si quieres destruir a un país, comienza por corromper su moneda" lo que se logra con expansiones y/o devaluaciones del signo monetario nacional.

2. Respaldar al 100 % la moneda nacional con un activo tangible como es el oro que posee valor intrínseco, lo que implica eliminar el concepto de dinero fiat, debido a que este dinero sería totalmente redimible, siendo un pasivo monetario que tiene una contrapartida real en los activos.

Esta acción se utilizó en el pasado, para reconstruir economías colapsadas como la de Francia, después de la revolución francesa, creando el franco de oro por Napoleón Bonaparte y la economía global después de la segunda guerra mundial con los acuerdos de Bretton Woods, respaldando y redimiendo al dólar de Estados Unidos de América con oro físico.

3. Usar la compra venta de moneda extranjera y el manejo honesto de cuentas bancarias en divisas, como herramientas eficaces complementarias para ajustar y mantener en sus valores óptimos a la variable Liquidez en moneda nacional.

4. Mantener la relación:

Liquidez / Base_monetaria = 1

Lo que significa eliminar el uso de la reserva fraccionaria y por ende que todo el crédito se otorgue solo con dinero de la Base monetaria, como producto de los ahorros y los depósitos de los clientes bancarios, siendo que todo dinero emitido por los bancos centrales debe estar debidamente respaldado por oro.

5. Recapitalizar los bancos comerciales y mantener la relación contable:

(Capital + Patrimonio) / Activos >= 0,5

Con las reglas 4 y 5 los bancos centrales podrán recuperar la capacidad de controlar de forma eficaz toda la oferta monetaria y generar disciplina financiera para que el otorgamiento de crédito sea más exigente y con mayores regulaciones para evitar impagos.

6. Teniendo en cuenta que al mantener la inflación cercana a 0 %, la tasa de interés real máxima no deberá ser superior al 12 % anual que es bastante alta y ningún crédito bancario podrá ser otorgado para apalancar actividades especulativas.

7. Entender, explicar y utilizar el concepto de magnitudes reales o relativas en vez de magnitudes nominales o absolutas, lo cual conduce a las siguientes 3 sugerencias adicionales.

8. Con un billete de por ejemplo 100 unidades monetarias, se debe poder comprar siempre un bien específico en la misma calidad, siendo que la figura y la cantidad de ese bien de referencia, deben estar impresas en el reverso del billete, aunque puede existir dinero digital, pero siempre es recomendable que exista una parte de dinero en físico, para mantener en funcionamiento la economía en caso de contingencias, catástrofes o guerras.

9. El salario mínimo real diario no deberá estar nunca por debajo de los dos kilogramos de carne de res de primera calidad, independientemente de su precio nominal, es decir que el salario real mínimo mensual, debe ser de al menos 60 kilogramos de carne bovina, para que el ciudadano pueda recuperar la energía vital, que necesita para ser productivo y esto ayudará a blindar al salario real de los efectos de la inflación y de las devaluaciones en caso que las hubiera, considerando que cada mejora de salario real por incremento de la productividad implicará que el trabajador pueda adquirir mayor cantidad de carne u otros bienes que prefiera.

10. El precio de un bien como por ejemplo la carne de res, debe usarse como índice para fijar los precios reales de los demás bienes y servicios y así poder trabajar con precios y salarios reales o relativos, que son los portadores de la información relativa a la escasez, en vez de seguir usando magnitudes nominales o absolutas, que solo confunden a los ciudadanos, al hacerles creer que montos con muchos ceros significan riqueza y éxito, lo que es una ilusión monetaria, hasta que logran percatarse muy tarde, que las cifras astronómicas nominales sin valor conducen a la ruina y por esto se requiere que el precio real del bien de referencia como sería la carne de res, sea fijado con base en el estudio honesto de sus costos reales.

11. Si existían controles cambiarios del pasado es necesario eliminarlos, no satanizar la tenencia de divisas y permitir el uso de las cuentas en moneda extranjera en el país, que deben funcionar debidamente, sin restricciones y que las divisas circulen libremente, como cualquier otro bien, para que los inversores puedan traer sus capitales y los ciudadanos que están fuera del país, puedan enviar las remesas a sus familiares y los ahorros en el exterior regresen y sean usados en beneficio de la nación, en vez de estar obteniendo intereses pírricos o negativos, pagando altas comisiones y corriendo riesgos en bancos inestables de paraísos fiscales o en otros países, donde las tasas de interés reales están cercanas a cero o son negativas y no lo pensarán dos veces para confiscar el dinero ajeno, con cualquier tipo de justificación.

Nota: En Venezuela desde el año 2012 el banco central autorizó la oferta de abrir cuentas en divisas en la banca nacional dentro del país, mediante el convenio cambiario nro. 20, pero algunos entes financieros que suscribieron ese convenio, colocaron diferentes restricciones de movilización a nivel nacional, aunque abrieron sucursales en el exterior, algunas de las cuales quebraron y actualmente los fondos depositados en las cuentas en divisas de bancos locales que son custodiados por el BCV están en el limbo, pues ese convenio fue sustituido en el año 2018 por el convenio cambiario nro. 1, donde la banca permite depositar divisas pero solo acepta retirar o transferir bolívares, lo cual es una práctica que hace perder la confianza a los clientes que quieran manejar la divisa de su elección y por tal razón, esta praxis debería ser corregida por parte de las autoridades monetarias y financieras, pues pareciera una especie de corralito para las divisas y si se quiere salir de la crisis, es necesario tener reglas muy claras y banca ética.

12. Las fuerzas vivas de una nación se pueden clasificar en cinco grandes grupos que son: productores, distribuidores, comercializadores, consumidores y gobierno.

Como es necesario que exista equidad entre todas las partes, donde el gobierno a través de un diálogo conciliador y permanente, deba fungir de árbitro por excelencia, para polarizar la entropía de esas fuerzas vivas de: producción, distribución, comercialización y consumo, generando una sinergia que se traduzca en el buen funcionamiento de la oferta agregada y la demanda agregada, de tal manera que exista un equilibrio estable y precios reales equitativos, con salarios reales equitativos, que deben ser revisados y corregidos periódicamente y así se logre una economía saludable, basada en la productividad y en la producción de bienes, servicios y conocimientos, que son los elementos que constituyen la verdadera riqueza, prosperidad y bienestar de las naciones, debido a que el solo dinero per se, no es más que una metáfora de la riqueza.

La función del dinero debería ser constituir una unidad de: cuenta, intercambio y mantenimiento de valor, pero esto no se cumple a cabalidad, debido a que las teorías económicas actuales se sustentan en la pérdida permanente del valor del dinero, que les expolia a los ciudadanos el fruto de su trabajo e inversión, lo que conduce a las crisis económicas cíclicas.

En esta visión de la economía, de acuerdo con la teoría de juegos (ciencia que pertenece a la Investigación de operaciones) coloca al sector gobierno como el árbitro por excelencia, en vez de ser el espectador pasivo del monetarismo o el jugador activo del keynesianismo, porque la economía debería ser un juego donde todos ganan y no un juego de suma cero, donde lo que ganan unos lo pierden otros o peor aún, un juego de suma negativa donde todos pierden.

Postulado monetario final:

Cuando exista un país que emita dinero que sea verdadera reserva de valor, respaldado con activos tangibles como es el oro y sea redimible: el capital, el trabajo, el talento, los conocimientos, los bienes y los servicios fluirán y se establecerán en esa nación y por la ley de Gresham los ciudadanos atesorarán su moneda, repudiando las otras monedas sin valor.

Esta es la solución monetaria que deberían ofrecer los gobiernos sensatos a sus países, tal como ocurrió: durante el Renacimiento en Florencia con el Florín de oro, después de la Revolución Francesa en Francia con el Franco de oro, en Venezuela entre 1918 y 1974 con el Bolívar oro y luego en USA después de la segunda guerra mundial con los acuerdos de Bretton Woods, con un Dólar redimible por oro.

Con esas monedas honestas se evitaban las aberraciones actuales que permiten crear dinero de la nada en cantidades astronómicas, lo que hace colapsar a las economías y arruina a trabajadores y empresarios de la economía real, dejando a los países llenos de cinturones de óxido, miseria y delincuencia, aunque hubieran sido grandes potencias en el pasado. Para concluir con una moraleja, tenemos la historia del brillante y respetado filósofo griego Aristóteles, quien defendió la teoría Geocentrista que estaba errada y se requirieron cerca de 2.000 años, para que Copérnico postulara la nueva teoría Heliocéntrica y Galileo con el uso del telescopio confirmara que la tierra no era el centro del universo, a riesgo de perder su vida en la horca o la hoguera, por ser considerado un hereje, lo que indica que la humanidad no puede ser esclava de dogmas o pensadores del pasado, por más brillantes y respetables que hayan sido, debido a que “la verdad es relativa y por lo tanto debe ser cuestionada y actualizada con el transcurrir del tiempo”.


Saludos cordiales,

Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: jueves, 01 de abril de 2021
http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional el 30 de marzo del 2021 y está en el enlace: Teorías económicas II