miércoles, 29 de marzo de 2023

El momento Minsky y el colapso bancario

Hyman Minsky (1919-1996) fue un economista poskeynesiano nacido en Estados Unidos, quien se graduó como licenciado en ciencias en la universidad de Chicago y posteriormente obtuvo un doctorado en economía y administración pública en la universidad de Harvard.

Minsky afirmó en 1974 que, en los momentos de prosperidad económica, existía una euforia especulativa y por tanto aumentaba el volumen crediticio con diversas modalidades y con un mayor relajamiento de las regulaciones, hasta que los ingresos producidos por el uso de los créditos otorgados a las empresas, no alcanzaban para amortizar esos créditos y se presentaba una situación donde por causa de los créditos no pagados se producía una crisis, había contracción del crédito, la economía entraba en recesión y a ese evento se le llamó posteriormente el momento Minsky.

Como una confirmación del planteamiento anterior, podemos considerar que al finalizar la primera guerra mundial en 1918 y durante la década siguiente, se presentó una situación de prosperidad llamada los locos años 20, donde los bancos prestaban dinero a manos llenas para especular con acciones de empresas improductivas y así fue como en 1929 ocurrió un crack bursátil en Estados Unidos, que condujo a la gran depresión de los años 30 y esta situación se ha venido repitiendo a lo largo de los siglos XX y XXI.


Según la investigación de Minsky, al interpretar el gráfico anterior del comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) y el Crédito con el transcurrir del tiempo, se puede ver la ocurrencia de 4 situaciones que son:

1.- Inicialmente, cuando el PIB es superior al crédito, hay un financiamiento de cobertura total y las empresas pueden amortizar con sus ingresos el interés y el capital de los créditos recibidos.

2.- Cuando el crédito empieza a ser superior al PIB, hay un financiamiento de tipo especulativo y las empresas solo pueden pagar los intereses de la deuda, pero no el capital y deben continuar endeudándose.

3.- A medida que el crédito es muy superior al PIB hay un financiamiento del tipo Ponzi, la mayoría de las empresas no pueden pagar los intereses ni el capital adeudado y deben continuar con más endeudamiento y hacer ventas con pérdidas de algunos de sus activos.

4.- Al continuar creciendo el crédito y colocarse muy por encima del PIB, se presenta un punto de inflexión que es el momento Minsky, donde hay un colapso de la economía por la gran cantidad de deudas impagadas y de entidades quebradas.

Este tipo de situaciones hace que le economía se comporte de manera cíclica, donde hay fluctuaciones que van desde la expansión hasta la recesión y cuando la curva del crédito está por encima del PIB, muchas empresas se convierten en entidades zombis.

En el transcurso del mes de marzo de 2023, han ocurrido algunos eventos financieros adversos, tales como son: pánico financiero, pérdidas de capitalización bursátil, corridas o quiebras y absorciones bancarias en Estados Unidos --Silvergate Bank, Silicon Valley Bank y Signature Bank-- y en Europa --Credit Suisse y un cierto pánico por la estabilidad del Deutsche Bank-- y es posible que se presente un contagio financiero mayor que conduzca a una crisis financiera global en el corto plazo.

En estos momentos existe una liquidez monetaria astronómica a nivel global y como los bancos centrales habían establecido tasas de interés reales negativas, hubo una gran expansión crediticia y un aumento de la inflación y actualmente las autoridades monetarias a nivel mundial han decidido aumentar las tasas de interés, para tratar de combatir la inflación, pero esto implica que muchos activos financieros pierdan valor y deban ser rematados a precios de feria, para tratar de cumplir con los compromisos crediticios adquiridos.

Visto lo anterior, podríamos pensar que la economía global estaría llegando al momento de inflexión mencionado por Mr. Minsky, pues durante mucho tiempo ha habido gran cantidad de actividades especulativas de alto riesgo, como es la expansión de contratos en los mercados de derivados, donde se comercia con productos financieros ficticios sin involucrar la producción de algo real y se espera que en esta ocasión prive: la inteligencia, la racionalidad y la sensatez, en las autoridades monetarias y financieras pertinentes a nivel global, para aplicar a tiempo los correctivos apropiados, que conduzcan a salir de estas crisis que son previsibles, si se hubiera tenido en cuenta la teoría aportada por Minsky desde hace 50 años y ojalá que la solución implantada en esta oportunidad, no implique recurrir a la trivial pero irresponsable y perversa utilización del belicismo, como excusa para repudiar todo tipo de deudas, incluyendo los pasivos monetarios emitidos por los bancos centrales y comerciales.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 29
 de marzo de 2023

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 28 de marzo del 2023 y está en el enlace: El momento Minsky y el colapso bancario

miércoles, 22 de febrero de 2023

Vulnerabilidades de la democracia

He publicado algunos artículos sobre el tema de la democracia y al efectuar una revisión profunda sobre mis publicaciones relacionadas con ese sistema político, consideré necesario crear y publicar una antología de ideas, que me parecen importantes de enfatizar, teniendo en cuenta que la democracia es una buena forma de gobierno que presenta actualmente cierto grado de deterioro, pues está sujeta a diversas vulnerabilidades y que es necesario salir de la caverna de la manipulación y la ignorancia mencionadas por Platón, mediante el uso del intelecto, para no ser sometidos y esclavizados por los peores sistemas de gobierno como son las oligarquías y las tiranías.

El libro VI de la Republica de Platón afirma que Sócrates planteaba, cómo las diversas formas de gobierno de las naciones sufrían una especie de metamorfosis degradante con el transcurrir del tiempo, que pasaba por cuatro fases las cuales eran: aristocracia gobierno de los ciudadanos más preparados–, oligarquía –gobierno de un pequeño grupo de: ricos, avaros, corruptos, insensibles y genocidas–, democracia –gobierno del pueblo– y finalmente tiranía –gobierno de una persona con poderes absolutos–.

El deterioro de la democracia conduce hacia la tiranía, porque ese sistema se distorsiona por aberraciones tales como son: el populismo, la demagogia, la ignorancia, la avaricia y la corrupción, donde algunos demagogos y estafadores se aprovechan de las carencias de los ciudadanos para infundirles miedo y dependencia, limitando sus libertades y vendiéndose como falsos salvadores y protectores, que para más inri tratan de atornillarse en el poder, debido a otra vulnerabilidad de la democracia que es permitir las reelecciones.

Además de las cuatro formas de gobierno mencionadas por Platón, actualmente existe un super poder mundial, llamado el estado profundo, que, sin ser elegido por nadie, se ha impuesto como el super gobierno de todos los países y que se puede considerar como una oligarquía global insaciable, que es conocida como el globalismo y está formada por élites: económicas, políticas y geopolíticas, que se encargan de decidir sobre el destino del mundo, los seres vivos y se han hecho dueñas de casi todo el poder político y los: activos, recursos y riquezas de la humanidad, a través de: la especulación financiera, el terror, el belicismo y la manipulación de las democracias y las tiranías.

Sócrates tenía sus reservas respecto a la democracia, como se evidencia cuando preguntó a su hermano Adimanto, que si estuvieran en un barco en medio del océano sería conveniente convocar a una elección para buscar dentro de los pasajeros a alguien que condujera la nave o sería mejor averiguar si existía algún capitán naval muy experimentado a bordo del barco, para que tomara el control de dicha embarcación.

Adicionalmente dicho filósofo consideraba, que hacer votar a las personas sin brindarles la información adecuada y una educación suficiente, era totalmente irresponsable, que carecía de cualquier justificación y que votar por cualquier líder demagogo o populista era arriesgado, pues los votantes podían ser influenciados por aspectos irrelevantes tales como la apariencia física o la retórica de los candidatos, sin considerar que así como para navegar se requieren calificaciones, para conducir a un país de manera exitosa o para ocupar cargos en asambleas y congresos nacionales, es aún más importante contar con: cualidades, habilidades y destrezas comprobadas, dentro de las cuales están las siguientes:

1.- Honestidad e integridad que son esenciales para ganarse la confianza, el respeto y el apoyo de los ciudadanos.

2.- Empatía y habilidad de escuchar para ponerse en el lugar de los demás y oírlos, pues debe comprender, abordar y solucionar los problemas y las necesidades de la población que lo eligió.

3.- Liderazgo y habilidades en la toma de decisiones, pues debe asumir el rol de líder real y tomar decisiones acertadas y oportunas para guiar al país hacia el éxito.

4.- Experiencia y conocimiento en cuestiones políticas, geopolíticas, económicas y sociales, para poder decidir con propiedad y de manera: sensata, racional, acertada y adecuada.

5.- Comunicación efectiva pues debe intercambiar información de forma: clara, precisa, concisa, eficiente y eficaz, con los ciudadanos y con el resto de la comunidad política y económica a niveles nacional e internacional.

6.- Visión y planificación a largo plazo que le permita ser un estadista real y tener un plan de gobierno factible para la nación, que debe poderlo implantar de manera eficiente y eficaz en su período como gobernante, sin perder el tiempo en confrontaciones estériles o en asuntos irrelevantes.

7.- Responsabilidad y transparencia pues debe rendir cuentas ante la población y el Congreso nacional, el cual debe ser un ente independiente, honorable y honesto, para poder equilibrar los poderes y evitar los abusos del poder ejecutivo y, además, debe ser capaz de defenestrar al presidente y a otros funcionarios, si hay causas válidas para hacerlo, en vez de estar compuesto por individuos que solo buscan cómo apropiarse de los bienes de la nación o recibir dineros provenientes de orígenes oscuros.

8.- Apertura al diálogo y la cooperación con otros líderes y países, para abordar los problemas locales y globales, promoviendo: los intercambios comerciales, la paz, el progreso, el bienestar, la prosperidad y la estabilidad: económica, social y política.

9.- Inteligencia para obtener una comprensión profunda de los problemas que enfrenta el país y cómo solucionarlos adecuadamente.

10.- Trabajo en equipo donde debe poder escoger y rodearse de los mejores asesores, administradores de recursos y expertos en las diversas áreas, para establecer relaciones productivas con los demás líderes y los elementos que forman su gobierno.

11.- Responsabilidad social y sensibilidad humana para comprometerse con la justicia social y trabajar en la mejora de las condiciones de vida de todos los ciudadanos sin exclusiones.

12.- Respeto de los derechos y la dignidad de todos los miembros de su comunidad, para tratar a todos los gobernados con equidad, que es una mezcla de justicia con igualdad y libertad.

13.- Supervisión y exigencia para hacerle seguimiento a los proyectos que se manejen durante su gobierno y tener cero tolerancias con colaboradores que sean ineficientes, incapaces o corruptos, quienes deben ser expulsados de sus funciones sin contemplación.

14.- Fortaleza e independencia para no ser: influenciado, manipulado, corrompido, sometido, engañado o extorsionado, en la toma de las decisiones, que siempre deben orientarse hacia la salvaguarda de los intereses supremos de la nación y sus habitantes.

La selección y elección de los candidatos apropiados para ejercer los gobiernos, es uno de los grandes problemas de la democracia en todos los tiempos, pues según Aristóteles esta se degenera o se corrompe, convirtiéndose en demagogia, donde para obtener el poder político se utiliza una estrategia basada en: la ignorancia de los ciudadanos, la retórica –habladera de paja–, la desinformación, la satanización de los contrincantes, la manipulación de los sentimientos de la gente y la propaganda política, en la que se invierten gran cantidad de recursos financieros en marketing político y encuestas amañadas hechas por alcahuetas, sin que interesen las calificaciones, la honestidad, ni las capacidades de los candidatos postulados para ocupar los cargos públicos y desafortunadamente, no es posible para los ciudadanos comunes: seleccionar, postular y elegir, libremente a los mejores ciudadanos con que cuentan los países, porque son los grupos elitescos financistas quienes imponen a sus elegidos.

Qué nos diría Sócrates de la democracia actual, que parece un circo romano sin que haya pan, donde a pesar de los cataclismos naturales, junto a las crisis globales que tienen al mundo sumido en el caos, la miseria y al borde de una guerra mundial, cuando se requiere el aporte de verdaderos estadistas, se proponen e imponen como candidatos a gobernantes a algunos individuos tales como son: comediantes, cómicos, payasos, humoristas, titiriteros, magos, brujos, encantadores de serpientes, populistas, influenciadores, mamadores de gallo y seudo dirigentes, cuyas obras más conocidas son enseñar sus posaderas en público o ser contadores de chistes obscenos.

Infortunadamente, existen ciertos candidatos que provienen de algunos partidos políticos y esos partidos necesitan financiamiento que pueden recibir del estado profundo o de élites económicas, compuestas en determinados casos por especuladores, delincuentes financieros, corruptos, falsos empresarios y traficantes de cualquier índole, siendo que esos financistas prefieren promover a ciudadanos con algún tipo de debilidad, rabo de paja, ignorantes e incapaces, que puedan ser sometidos, guiados, manipulados y extorsionados, para expoliar fácilmente los recursos y las riquezas de las naciones, por lo cual ignoran, desprecian y repudian a los mejores líderes, que tengan experiencia, capacidad, honestidad y libertad de criterio, virtudes que son fundamentales para lograr gobiernos: honestos, eficaces, eficientes y exitosos.

Esta anomalía de la democracia basada en el dinero y en los intereses solo de las élites, en vez de las necesidades de los ciudadanos y la solución de sus problemas, conduce a postular, financiar y llevar al poder a personas: desquiciadas, genocidas, ignorantes, sin escrúpulos y sin capacidades de negociación, que son capaces de dejar que sus países sean destruidos, para que grupos especulativos pertenecientes al estado profundo o a otros estafadores, sean los beneficiarios del remate de sus activos y recursos o de la reconstrucción de sus infraestructuras; que las naciones vecinas se involucren en aventuras bélicas que los dejarán arruinados y que puedan generar una tercera guerra mundial, como excusa para repudiar los pasivos monetarios y financieros astronómicos que han sido producto de malas praxis económicas a nivel global.

Por estas razones muchos electores pierden la fe, la confianza y la esperanza en los políticos, en los procesos electorales y en la democracia, lo que conduce a altos porcentajes de abstención en las votaciones, debido a que en las ofertas de candidatos electorales no se da la oportunidad de escoger a los mejores representantes, que puedan resolver los problemas existentes, porque los elegidos están más orientados a trabajar en función de los intereses propios y los de sus promotores, en vez de atender las necesidades de los ciudadanos, que se convierten en crisis humanitarias eternas con falsas expectativas de solución.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 22
 de febrero de 2023

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 21 de febrero del 2023 y está en el enlace: Vulnerabilidades de la democracia

miércoles, 25 de enero de 2023

La importancia de la empresa privada para Venezuela

Desde el punto de vista del origen de capital, podríamos dividir a las empresas en tres tipos: públicas, privadas y mixtas, siendo que el objetivo de cualquier tipo de empresa es producir bienes y servicios, de tal manera que, para ser autosustentables, deben tener ingresos propios y para mantenerse en el tiempo, sus ingresos reales deben ser mayores que sus egresos reales, para que haya beneficios tangibles y no caigan en la quiebra.


Por supuesto que existen algunas organizaciones especiales de cualquiera de los tipos empresariales sin ánimo de lucro, pero esas entidades deben ser sostenidas con autogestión, aportes del estado o aportes de terceras partes, como son las referidas a entes públicos relacionados con: educación, salud, seguridad o entidades de beneficencia, entre otros rubros.

Para producir bienes y servicios se cuenta con ciertos elementos llamados factores de producción, que son: tierra, trabajo, capital, tecnología, capacidad administrativa y capacidad empresarial, siendo que todos estos factores deben ser remunerados de manera honesta y adecuada con: rentas, salarios, sueldos, dividendos, bonificaciones e idealmente con participación accionaria.

La experiencia enseña que las empresas privadas son más eficientes que los otros tipos de empresa y esta característica se debe a la calidad en la capacidad administrativa y en la capacidad empresarial, lo que nuestros ancestros simplificaban con un refrán que decía “el ojo del amo es lo que engorda al caballo”, que se puede interpretar como que los dueños de una empresa junto con sus administradores, deben estar muy atentos y vigilantes de su negocio, si se quiere que este funcione de manera eficiente, eficaz y produzca utilidad.

Con las empresas públicas se tienen algunos inconvenientes tales como, que sus dueños son todos los ciudadanos que pertenecen a una nación, siendo que esta situación hace que la propiedad se diluya, pues teóricamente pertenecen a todos y por otra parte, en muchas oportunidades, los administradores son personas colocadas por intereses políticos clientelares o por nexos familiares, quienes en la gran mayoría de los casos no poseen las: experiencias, habilidades, destrezas y conocimientos, propios de la administración, que se requieren para ejercer las funciones administrativas fundamentales que son: planificar, organizar, dirigir, coordinar y controlar y de esta forma, aparecen ciertas debilidades como son la ineficiencia y la corrupción.

Cuando las empresas públicas no son autosustentables y además se convierten en entes burocráticos improductivos, el estado debe subsidiarlas y para financiar sus costos y sus gastos, como son por ejemplo las nóminas abultadas, aunque haya salarios muy precarios, deben echar mano de las recomendaciones keynesianas de solicitar que los bancos centrales produzcan dinero ex nihilo –de la nada– lo cual es una actividad insostenible en el tiempo, que ha sido amargamente comprobada, pues la emisión monetaria de cantidades exponenciales de liquidez sin que haya producción en la contrapartida, genera: pérdida del valor del dinero, inflación, uso de prácticas devaluatorias y especulativas, que conducen a la creación de crisis: económicas, políticas, sociales y humanitarias donde: ciudadanos, empresas, bancos y países terminan arruinados y quebrados.

Para el caso de Venezuela, existen al menos 905 empresas públicas y mixtas, según datos tomados de la página web Empresas propiedad del estado venezolano que están ubicadas tanto en Venezuela como en el exterior.

Dentro de ese conjunto de empresas públicas hay entidades con diversos tipos de actividad económica, que producen bienes y servicios, tales como son entre otros sectores: Hidrocarburos, agroalimentario, manufactura, recreación, servicios empresariales, transporte, químico, servicios públicos, minería, forestal, logístico, financiero, construcción, metalúrgico, comunicaciones, comercio, salud, vialidad, gestión, turismo, consultoría, procura, saneamiento, inmobiliario, telecomunicaciones y obras civiles.

Como se puede observar, existe una gran variedad de actividades económicas dentro de estas empresas públicas o mixtas, lo cual representa una riqueza potencial abundante y una gran oportunidad para incrementar el PIB, generar empleos y divisas, aumentar la recaudación de impuestos o dividendos, mejorar sueldos o salarios no solo de los trabajadores adscritos a estas entidades privatizadas, sino también para los pensionados, jubilados y el resto de los aproximadamente 5.500.000 millones de empleados públicos existentes actualmente.

Para lograr que este enorme potencial de las empresas del estado se convierta en riqueza real para la nación, se requiere utilizar los factores de producción tales como son: capital fresco en divisas, tecnología, capacidad administrativa y capacidad empresarial, siendo que solo las inyecciones de capital no son suficientes y por tal razón, se debe privatizar u ofrecer en concesión –a empresas serias y reconocidas mundialmente, que tengan experiencia en los rubros a privatizar– un conjunto de empresas públicas no autosuficientes y que no sean consideradas estratégicas para la nación.

Para atraer a los inversores reales adecuados, es necesario que haya estabilidad: monetaria, cambiaria y política, así como también seguridad jurídica, pues gestionar una empresa seria y exitosa requiere invertir no solo el dinero sino también aportar: compromiso, tiempo, esfuerzo, planificación, dedicación, experticia y mucho trabajo, actividades que no son propias de los especuladores que solo quieren tomar dinero prestado e irse rápido con la cabuya en la pata, sin trabajar ni producir nada.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 25
 de enero de 2023

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 24 de enero del 2023 y está en el enlace: La importancia de la empresa privada para Venezuela

jueves, 19 de enero de 2023

La cruda realidad de Venezuela

Venezuela es un país petrolero por excelencia, que tiene las mayores reservas de crudo del mundo –superiores a las de Arabia Saudita– con una cantidad estimada para el año 2021 de 303.470 millones de barriles, según dato tomado de la Página OPEP, lo que representa el 24,4% de las reservas controladas por ese ente y que calculados a un precio promedio de 70 dólares/barril, representa una riqueza por este concepto de 21,24 billones latinos de dólares –o sea un monto de 21.242.900.000.000 dólares, sin considerar ningún otro recurso natural– y esta es la razón fundamental por la cual Venezuela ha estado y está en la mira de muchos grupos foráneos: económicos, políticos, geopolíticos y estafadores, alcahueteados por algunos ciudadanos locales, quienes hacen el papel de tontos útiles, que inventan toda clase de trampas, justificaciones, manipulaciones y figuras perversas, para tratar de ponerle la mano y apropiarse indebidamente de los activos y los recursos nacionales, sin que les importe lo que ocurra con los venezolanos.

En Venezuela existe una crisis: económica, política, social y humanitaria, que es generada a propósito, por varios factores endógenos y exógenos, siendo esta la razón por la cual la producción promedio diaria de crudo ha estado en declive durante los últimos años, de modo que en el año 2022 esa producción promedio fue de 723.000 barriles/día.

Para la fecha 13 de enero de 2023 cuando escribí este artículo, el salario mínimo mensual venezolano era de 6,74 dólares/mes, lo que representa solo 0,22 dólares/día, que no alcanza ni para cubrir los gastos de transporte de un trabajador y este salario junto con las prestaciones sociales acumuladas de los ciudadanos se aproximan a cero, a medida que la moneda nacional se devalúa diariamente para generar caos, siendo que en otros artículos he sugerido: que un salario mínimo real mensual preliminar para Venezuela debería alcanzar para comprar 60 kilogramos de carne de res, que la moneda debería ser fuerte para mantener su valor y que el tipo de cambio debería ser estable, como corresponde a un país petrolero exitoso.

A continuación, mostraré un ejercicio teórico solo con fines didácticos y en líneas muy generales, usando algunos datos estimados, para mostrar cual es la realidad de la nación venezolana. Adicionalmente, voy a sugerir según mi visión, cómo se podrían revertir en el mediano y el corto plazo, las crisis multidimensionales que afectan a Venezuela, mediante el uso racional de la inteligencia natural y los recursos naturales y humanos, con que cuenta el país.

Si de manera conservadora consideramos para este año 2023, una producción de petróleo promedio diaria similar a la del año pasado, que esté por los 723.000 barriles de crudo, cuyo precio promedio OPEP durante el 2022 fue de 100 dólares/barril, pero para ser bien conservadores podemos quitarle a ese monto los costos de producción y los descuentos por los bloqueos, de tal manera que podríamos estimar como precio promedio de referencia para Venezuela unos 70 dólares/barril y así obtendríamos que un ingreso diario por crudo sería de 50,61 millones de dólares/día.

Ahora podemos considerar que entre empleados públicos y pensionados existe una cantidad de 10 millones de personas, que reciben sueldos o pensiones por parte del estado y si dividimos el ingreso diario del crudo por la cantidad de ciudadanos dependientes del estado –sin tener en cuenta otros ingresos como son: impuestos, IVA, ingresos de otras empresas estatales, etc.– tenemos una cifra de 5,06 dólares/día para pagar el salario diario de una persona, que al multiplicarla por 30 días representaría un salario mínimo de 151,83 dólares/mes, pero hay que considerar que el sector privado al ser más eficiente, podría pagar salarios superiores al salario mínimo oficial.

Obsérvese que, en este ejercicio, inicialmente se considera un salario plano y sin escalas salariales –aspecto que se debe resolver, debido a la importancia de valorar la meritocracia–; que inicialmente todo el ingreso por crudo se destinaría al pago de los sueldos y salarios que dependen del gobierno, lo cual implica que no se puede estar regalando o haciendo descuentos por petróleo a ningún país, ni dejar de cobrar a quienes se les venda el petróleo o el gas natural.

Para sincerar el salario en el futuro y acercarlo al costo de la cesta básica, habría que  multiplicar esa cifra salarial de 151,83 dólares por 3, lo que corresponde a 455,49 dólares de salario mínimo mensual –que representaría el salario real mensual ideal de 60 kilogramos de carne de res a razón de 7,59 dólares/kilogramo– entonces se tendría que aumentar la producción petrolera a 2,1 millones de barriles diarios y para que ese salario fuera sostenible en el tiempo, sería necesario tratar de reubicar parte de la nómina pública, mediante la privatización de algunas empresas no estratégicas que no sean autosustentables.

Adicionalmente, como el precio del crudo fluctúa, habría también que crear un fondo de contingencia por la variación de los precios del crudo y por otra parte, sería necesario con participación de la inversión privada, promover la industria del turismo, la agricultura y la generación de hidrógeno verde para exportación, lo que garantizaría la sostenibilidad del salario real en el mediano y largo plazo, pero también es necesario que exista una concertación entre productores, comercializadores y consumidores, con la participación del gobierno, para que haya una correlación honesta entre precios/salarios y se mantenga constante el poder adquisitivo del trabajador.

¿Cómo aumentar la producción de hidrocarburos, si existen sanciones y bloqueos para Venezuela y además PDVSA no tiene la capacidad financiera ni técnica para incrementar la producción?

La respuesta a este interrogante es que: se necesita eliminar las sanciones y los bloqueos existentes que afectan a la nación en paralelo con el establecimiento de los acuerdos en el tema de la estabilización democrática, que exigen quienes imponen las sanciones al país, para que no existan pretextos ni demoras y estas actividades son el asunto más prioritario a tratar en los diálogos y las negociaciones entre el gobierno, las oposiciones y los demás grupos de la sociedad civil que aporten valor, ya sea en México, Noruega o de preferencia en Venezuela, en vez de dedicarse a divisiones y confrontaciones estériles, inútiles y eternas o a discusiones bizantinas sin objetivos definidos, que busquen una buena solución por la vía del diálogo.

Por otra parte, en vez de que las empresas petroleras con las que Venezuela tiene deudas pendientes se lleven el crudo o el gas sin pagar nada, se debe establecer un convenio para aplicar un pago del 30% de lo extraído, como abono a su deuda y el resto de lo exportado debe ingresarse a la nación, pues se requiere honrar todas las deudas y compromisos existentes, pero con racionalidad y sin que el país se quede arruinado y destruido.

Adicionalmente, hay que ofrecer concesiones a empresas petroleras de las diversas nacionalidades, que permitan tener una producción similar a la de Arabia Saudita y que aporten: capital, tecnología, capacidad administrativa y capacidad empresarial, teniendo en cuenta que en el mediano y en el largo plazo se aproxima una transición desde las energías fósiles hacia energías libres de carbono, como son las basadas en el hidrógeno verde y sería insensato dejar a los hidrocarburos existentes en el subsuelo, máxime cuando actualmente hay alta demanda insatisfecha de energía fósil, que durará hasta que se logre una transición energética razonable, la cual se estima que tome entre 20 y 30 años.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 19
 de enero de 2023

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 17 de enero del 2023 y está en el enlace: La cruda realidad de Venezuela

miércoles, 11 de enero de 2023

La pata coja de la democracia

La democracia es una forma de gobierno muy apreciada en nuestra cultura occidental, que se heredó de los antiguos griegos y este sistema de gobernanza es promocionado desde hace al menos 2.500 años –a pesar de la opinión adversa de Sócrates– que, en condiciones normales debería ofrecer a las sociedades que la utilizan, algunas fortalezas y virtudes fundamentales tales como son:

1.- Participación ciudadana: Donde los electores tengan la oportunidad de participar activamente en los procesos políticos a través de elecciones, para postularse y escoger a sus representantes, pero esas elecciones deberían ser: libres, transparentes, honestas, confiables y verificables, que se complementen con la participación por otros medios tales como son las asambleas públicas y los grupos de interés.

2.- Responsabilidad política: Teóricamente los líderes políticos que son elegidos por el pueblo están sujetos a la rendición de cuentas y esto debería asegurar que esos líderes estén atentos a resolver las necesidades y las preocupaciones de la sociedad a la cual representan.

3.- Derechos y libertades: Los derechos y libertades de los ciudadanos deberían estar protegidos por leyes y normas constitucionales en una democracia verdadera y aquí se incluyen derechos tales como son: la libertad de expresión, el debido proceso y todos los demás derechos humanos.

4.- Estabilidad política, económica y social: Las democracias tienden a ser más estables que otras formas de gobierno, ya que el cambio de liderazgo se debería producir de manera pacífica a través de elecciones.

5.- Desarrollo económico: La democracia como forma de gobierno es beneficiosa para el desarrollo económico de las naciones, pues fomenta la confianza de los inversores y el comercio internacional.

Como toda creación del hombre no es totalmente perfecta, la democracia tiene ciertas debilidades tales como son entre otras:

1.- Desigualdad: Aunque esta forma de gobierno se basa en la igualdad de oportunidades, en la práctica puede haber desigualdades en el acceso a la participación política, por factores como son: la riqueza o la pobreza, la educación o la ignorancia y la ubicación geográfica.

2.- Toma de decisiones lenta: El proceso democrático es lento, ya que requiere que se tomen decisiones por consenso y que se tengan en cuenta las opiniones de una amplia variedad de grupos de interés, lo que hace difícil tomar decisiones rápidas, eficientes y eficaces en un corto plazo.

3.- Influencia de ciertos intereses particulares: Los grupos de interés con recursos financieros o políticos, pueden tener una influencia desproporcionada en el proceso democrático y en las decisiones políticas, lo que afecta la representatividad y la justicia del sistema democrático.

4.- Desconfianza de los ciudadanos: La gente puede perder la confianza en el sistema democrático y en sus líderes políticos por: la corrupción, la incapacidad, la compra de votos, el uso del marketing y las encuestas amañadas para engañar a los ingenuos, la desconexión de los políticos con los problemas de los ciudadanos y lo que es peor, por la manipulación de las cifras en los sistemas electorales, lo que debilita la legitimidad del sistema y disminuye la participación ciudadana.

5.- Existencia de populismo y demagogia: Algunos líderes populistas o demagogos, pueden aprovecharse de la desconfianza del público en el sistema democrático y obtener el poder mediante promesas de soluciones simples a problemas complejos, lo que afecta la estabilidad y la justicia del sistema democrático.

En mi opinión, la mayor debilidad de la democracia –que representa su pata más corta– es el financiamiento de los políticos por parte de una élite económica non sancta, que está compuesta principalmente por: especuladores, delincuentes financieros, corruptos, estafadores y traficantes, lo que tiene un efecto perverso sobre el sistema democrático y lo deteriora de varias maneras:

1.- Da lugar a una influencia desproporcionada en las políticas y decisiones gubernamentales por parte de esos grupos económicos, para crear políticas públicas sesgadas, que solo favorezcan a los intereses de las élites financistas, en lugar de beneficiar a la sociedad en general.

2.- El financiamiento de los políticos por parte de las élites económicas mencionadas, también puede crear conflictos de interés y gran corrupción, pues los políticos que ejercen el poder pueden sentirse inclinados a favorecer solo a sus patrocinadores económicos a expensas de la sociedad en general y esto puede erosionar la confianza de la gente en la democracia y dañar la integridad del sistema político.

3.- Aparición e imposición mediante manipulación de seudo líderes políticos defectuosos, prefabricados a conveniencia de manera improvisada –al estilo de Forrest Gump, quien según la película homónima, fue un joven de intelecto deteriorado, que tuvo muchos seguidores en su corredera sin rumbo de una maratón que duró 3 años de costa a costa en EE.UU, quienes no sabían que querían ni para donde iban– y los líderes de utilería muestran: deficiencias, debilidades, incapacidades, rabo de paja metafórico y gran insensibilidad humana, tales como son por citar algunos señores: Pedro Castillo en Perú, Gabriel Boric en Chile, la figura de un presidente interino en Venezuela o Volodímir  Zelenski en Ucrania, que fueron impuestos extrañamente de manera “democrática”, en países muy ricos en recursos mineros, quizás con el objetivo de crear caos, para justificar intervenciones y acciones oscuras sobre esas y otras naciones, donde la población termina pagando por toda la eternidad los platos rotos de políticos ineficientes e incapaces, con inestabilidad: económica, política, social o en el peor de los casos con guerras.

4.- Este financiamiento interesado de políticos también puede socavar la igualdad de oportunidades en la democracia, pues los políticos con mayor acceso al financiamiento pueden tener una ventaja significativa sobre sus rivales en las elecciones y pueden ser más propensos a ser elegidos y reelegidos, lo que perpetúa la desigualdad y la exclusión en el sistema político, conduciendo finalmente a tiranías y dictaduras eternas, como la existente en Nicaragua.

Finalmente, algunas de las características que debería poseer un presidente de una nación elegido democráticamente, para que su gobierno sea exitoso son:

1.- Honestidad e integridad: pues estas cualidades son esenciales para ganar la confianza y el respeto de los ciudadanos.

2.- Empatía y habilidades para escuchar: Debe ser capaz de ponerse en el lugar de los demás y escucharlos, para comprender y abordar los problemas y las necesidades de la población.

3.- Liderazgo y habilidades en la toma de decisiones: Tiene que asumir el rol de líder real y tomar decisiones acertadas para guiar al país hacia el éxito.

4.- Experiencia y conocimiento: La experiencia y el conocimiento en cuestiones políticas y económicas es necesaria para tomar decisiones sensatas, racionales y adecuadas.

5.- Comunicación efectiva: Requiere comunicarse de manera clara y efectiva tanto con los ciudadanos como con el resto de la comunidad política y económica a nivel nacional e internacional.

6.- Visión y planificación a largo plazo: Necesita tener una visión clara y un plan de gobierno a largo plazo para la nación y debe poder llevarlo a cabo de manera eficiente y eficaz.

7.- Responsabilidad y transparencia: Debe ser responsable y transparente en su gobierno y tiene que rendir cuentas ante la población y el Congreso nacional, el cual debe ser un ente independiente, honorable y honesto, para poder equilibrar los poderes y evitar los abusos del poder ejecutivo y debe ser capaz de defenestrar al presidente si hay causas válidas para hacerlo, en vez de estar compuesto por individuos que solo buscan cómo apropiarse de los bienes de la nación o recibir dineros provenientes de orígenes oscuros.

8.- Apertura al diálogo y la cooperación: Debe ser abierto al diálogo y a la cooperación con otros líderes y países, para abordar los problemas locales y globales y promover la paz, el progreso, el bienestar, la prosperidad y la estabilidad.

9.- Inteligencia: Debe ser muy inteligente y tener una comprensión profunda de los problemas que enfrenta el país y cómo solucionarlos adecuadamente.

10.- Trabajo en equipo: Un buen presidente debe ser capaz de trabajar en equipo y rodearse de los mejores asesores y expertos en las diversas áreas, para establecer relaciones positivas con otros líderes y elementos de su gobierno.

11.- Responsabilidad social y sensibilidad humana: Es necesario tener un compromiso con la justicia social y trabajar para mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos sin exclusiones.

12.- Respeto: Debe ser respetuoso de los derechos y la dignidad de todos los miembros de su comunidad y tratar a todos con equidad, que es una mezcla de justicia con igualdad.

13.- Supervisión y exigencia: Es necesario que tenga la capacidad de hacerle seguimiento a los proyectos que se manejen durante su gobierno y tener cero tolerancias con sus colaboradores que sean ineficientes, incapaces o corruptos, quienes deben ser expulsados de sus funciones sin contemplación.

14.- Fortaleza e independencia: Debe tener la capacidad de ser fuerte e independiente para no ser: influenciado, manipulado, corrompido, sometido o engañado, en la toma de las decisiones, que siempre deben orientarse hacia la salvaguarda de los intereses supremos de la nación.

El ciudadano que tenga la mayoría de estas cualidades deseables –independientemente de su ubicación política– será el candidato ideal para dirigir democráticamente los destinos de una nación de manera exitosa –en conjunto con el poder legislativo y judicial– teniendo en cuenta que tendrá disponibles todos los recursos del país y también el apoyo de la mayoría de la población, por un tiempo limitado y que en una democracia sana no debería volver a postularse para un nuevo periodo presidencial, porque esta práctica conduce a las tiranías: corruptas, ineficientes y eternas.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 11
 de enero de 2023

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 10 de enero del 2023 y está en el enlace: La pata coja de la democracia

miércoles, 21 de diciembre de 2022

De aquellos polvos vienen estos lodos

Debido a las expansiones exponenciales de liquidez monetaria ocurridas en Venezuela desde 1975 y hasta la fecha, se le fueron agregando ceros a la moneda nacional, lo que produjo la pérdida de su valor por inflación y desde el año 2008, se comenzó a eliminar ceros cada cierto tiempo al bolívar a medida que iban creciendo los montos, cambiando los nombres por bolívar fuerte o bolívar soberano; pero a partir del 1 de octubre de 2021 y después de haber eliminado un total de 14 ceros al bolívar original, se implantó el bolívar actual llamado bolívar digital y el tipo de cambio inicial para la fecha de su implantación era de 4,18 bs/dólar, siendo que para el 16 de diciembre de 2022 –cuando escribo este artículo– la tasa de cambio oficial es de 15,77 bs/dólar, lo que implica una devaluación o depreciación acumulada de la moneda nacional de 277,27% en 13,5 meses, que representa una devaluación monetaria promedio mensual de 20,54%, lo que conducirá a un colapso económico en el corto plazo, de continuar con esas malas prácticas.

Como lo expliqué en un artículo llamado La devaluación es una estafa desde tiempos del imperio romano el objetivo de devaluar una moneda es repudiar los pasivos adquiridos y estafar a los usuarios del dinero, sin que ellos se percaten que están siendo timados, pues por su ingenuidad se pretende que no se den cuenta que no es lo mismo una cifra nominal que una real, de tal manera que en el caso de la antigua Roma, trabajadores, soldados, ingenieros y proveedores del imperio, al recibir las mismas o quizás mayores cantidades de denarios con más cobre pero menos contenido de plata, se arruinaban mientras que emperadores y cortesanos protegían su riqueza de la inflación que genera la devaluación y la expansión de liquidez, reservando solo para ellos una moneda de oro llamada el áureo, pero finalmente esas malas artes derrumbaron al imperio romano.

En Venezuela actualmente el salario mínimo mensual es de 130 bolívares y con una tasa de cambio de 15,77 bs/dólar, ese salario representa 8,24 dólares mensuales y con tendencia a llegar a cero, pero adicionalmente, las prestaciones sociales acumuladas de los trabajadores también se aproximan a cero, con lo cual se confirma que uno de los objetivos de devaluar la moneda es repudiar el pasivo laboral de los empleadores con sus trabajadores, si antes no se mueren de hambre por sus salarios precarios.

Para poder entender “cuáles fueron los polvos que trajeron estos lodos” metáfora– es necesario saber que el 24 de junio de 1918 el general Juan Vicente Gómez promulgó una ley que establecía como unidad monetaria de Venezuela el Bolívar de oro, equivalente a 0,290323 gramos de oro fino por bolívar emitido, legitimando así el patrón oro que existía desde 1857, por medio del cual los bancos nacionales podían emitir billetes respaldados y redimibles con oro –metal que debían mantener en sus bóvedas– y los ciudadanos podían exigir a los bancos el canje de sus billetes por oro físico, lo que imponía disciplina monetaria y fiscal, pues se mantenía la racionalidad en el gasto público, la credibilidad y la estabilidad del valor de la moneda nacional.

El 13 de julio de 1939 se crea el Banco Central de Venezuela –BCV– de modo que la emisión de billetes respaldados por oro y la acuñación de monedas metálicas quedaron bajo su exclusiva responsabilidad, siendo algunos de sus objetivos: centralizar la emisión de billetes, regular la circulación monetaria, centralizar las reservas monetarias del país y vigilar y regular el comercio de oro y de divisas y además vigilar el valor de la unidad monetaria tanto en su poder adquisitivo interior como en su relación con las monedas extranjeras.

El 30 de diciembre de 1974 se publicó la gaceta oficial número 1.711, que contiene el decreto número 507 del 30 de octubre de 1974, donde se eliminó el Bolívar oro, siendo presidente Carlos Andrés Pérez, el ministro de hacienda Héctor Hurtado y el ministro de la oficina de coordinación y planificación Gumersindo Rodríguez y a partir de esa fecha nefasta se jodió Venezuela, porque de ahí en adelante el BCV –como ente creador de la base monetaria– y los bancos comerciales –al otorgar algunos créditos– podían emitir dinero de la nada infinitamente, siguiendo las recomendaciones de una teoría fracasada llamada keynesianismo.

Durante la vigencia de 56 años del Bolívar oro se mantuvo una inflación promedio anual de 1,3%, un PIB relativamente creciente y una moneda que conservaba su valor interno y externo, con un tipo de cambio fijo menor a 5 bs/dólar, pues no se podía emitir dinero sin el respaldo adecuado con oro físico, ni otorgar créditos con dinero ficticio producido por el uso de la regla llamada reserva fraccionaria.

A partir del 30 de diciembre de 1974 algunos supuestos expertos en economía, profesores, intelectuales, políticos, exdirectivos de bancos quebrados, delincuentes financieros, especuladores y vendedores de encuestas amañadas, empezaron a recitar mantras tales como: el bolívar está sobrevaluado, sufrimos la enfermedad holandesa, para producir y exportar hay que hacer devaluaciones competitivas, las expansiones de liquidez no generan inflación, etc., que aún hoy algunos sinvergüenzas siguen repitiendo como loros a pesar de las evidencias.

El Dr. Luis Herrera empezó a devaluar la moneda el 18 de febrero de 1983 –llamado el viernes negro– y a partir de ese momento los gobiernos sucesivos no han cesado de generar dinero en cantidades astronómicas, devaluar la moneda, implantar controles de cambio y colocar obstáculos a la libre circulación de divisas y en mi opinión, esas prácticas monetarias y cambiarias son las causas de las crisis: económica, social, política y humanitaria, que algunos irracionales de los diversos bandos y latitudes, piensan que se puede resolver causando el genocidio de la población venezolana, mientras se apropian de los fondos, activos, inversiones y recursos del país, aunque se destruya a sus ciudadanos y para más inri, creen que colocando a cualquier pelmazo en el poder se podrían solucionar los problemas de la nación.

Después de 1975  empezaron a quebrar algunos bancos, que financiaron o en ciertos casos incorporaron a caudillos y a políticos como accionistas o asesores, para facilitar la creación de leyes y reglas que favorecieran al sector financiero, tales como fueron los casos del Banco Latino de Pedro Tinoco, político, exministro de hacienda y expresidente del Banco Central de Venezuela, quien financió campañas electorales y posteriormente el grupo Latinoamericana progreso de Orlando Castro que fue a la quiebra en 1994 y la nación tuvo que asumir sus pasivos, siendo que también los decretos de controles de cambios facilitaron la apertura de agencias bancarias en paraísos fiscales, donde delincuentes financieros estafaron a sus depositantes, quienes ingenuamente confiaron sus capitales a esos estafadores, que disfrutan sus dineros mal habidos compartiendo con alguna de la realeza europea.

Venezuela es un país exportador de hidrocarburos y por lo tanto, la justificación de devaluar para producir y exportar no es válida, pues las cuotas de producción y el precio del petróleo dependen de un cártel llamado OPEP –o en el peor de los casos, depende de los mercados de futuros, donde los especuladores transan cantidades ficticias de materias primas para obtener ganancias sin intercambiar nada real–, hay cierta insensibilidad de la demanda y además, la devaluación es una praxis negativa porque genera inflación, encarece los insumos importados, hace más onerosa la deuda externa del país y termina arruinando a los ciudadanos, porque disminuye su poder adquisitivo, destruye el ahorro, incentiva la especulación, contrae la demanda agregada, haciendo que se contraiga la oferta agregada y por ende que caiga el PIB y el nivel de empleo, pero además aleja a las inversiones internacionales, pues al haber inestabilidad cambiaria, ningún inversor sensato va a traer o cambiar su capital en divisas relativamente estables, para convertirlo a un dinero volátil y sin valor, cuando vaya a repatriar sus ganancias o su capital.

Adicionalmente, las prácticas devaluatorias son una estafa contra: pensionados, trabajadores, ahorradores, productores e inversores de la economía real y solo favorece a los especuladores, que tienen en la banca a una vaca lechera –mediante la disminución del encaje legal– porque: piden créditos fáciles y blandos en moneda nacional, compran activos y divisas baratas que las pueden vender a mayor precio en el mercado paralelo –figura llamada arbitraje cambiario– y luego diluyen sus deudas con devaluación e inflación subyacente, sin producir nada útil para el país, mientras la economía colapsa.

Es importante considerar que algunas empresas pertenecientes al estado que no sean autosustentables deben ser privatizadas total o parcialmente, para que produzcan bienes y servicios de calidad, sean rentables, paguen regalías e impuestos y se encarguen de cancelar nóminas y pasivos laborales, para que el gobierno no tenga que fondearse con la emisión de dinero inorgánico.

Como el secreto del éxito de una economía sana, honesta y estable, es resolver primero el problema monetario, donde no se pueda emitir dinero que es un pasivo, sin que haya un activo real en la contrapartida, si consideramos que con el 13% de las reservas internacionales existentes al 09 de diciembre de 2022  se puede absorber toda la liquidez monetaria y reemplazarla por divisas para reiniciar la nación, mi deseo para Venezuela es que se logre activar en el corto plazo alguna de las 3 alternativas válidas y factibles que he propuesto en oportunidades anteriores y que son:

I.- Dolarizar, eurizar o yuanizar, plenamente la economía nacional

II.- Crear una caja de conversión cambiaria

III.- Regresar al patrón oro


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 21
 de diciembre de 2022

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 20 de diciembre del 2022 y está en el enlace: De aquellos polvos vienen estos lodos

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Notas económicas sobre Venezuela

Revisando las estadísticas de frecuencia semanal del BCV al 2 de diciembre de 2022, podemos observar que la base monetaria –que es el dinero que genera el banco central de Venezuela– era de 14.437.683.463 bolívares, mientras la liquidez –que es la oferta monetaria total– era de 18.396.358.376 bolívares, lo cual implica que hay un diferencial entre liquidez y base monetaria de 3.958.674.913 bolívares, que es un dinero adicional creado por la banca comercial al otorgar créditos, siendo que en términos porcentuales el 78% de la liquidez corresponde a la base monetaria, mientras que el 22% corresponde al diferencial adicional, que no es un pasivo monetario del BCV, pero además, se observa que en las dos semanas anteriores a la fecha indicada hubo un incremento de liquidez del 26%, lo cual genera presiones inflacionarias y alta demanda de divisas.

Para la fecha 2 de diciembre de 2022 el tipo de cambio BCV era de 11,69 bs/dólar y si dividimos la liquidez en bolívares por el tipo de cambio oficial, obtenemos la liquidez monetaria expresada en dólares que era de 1.573.683.351 dólares, mientras que las reservas internacionales eran de 10.000.000.000 dólares, lo que implica que toda la liquidez monetaria en dólares corresponde al 16% de las reservas internacionales y esto conduce a afirmar que todos los bolívares existentes en el mercado se pueden absorber y reemplazar por divisas, con el 16% de las reservas internacionales quedando disponible el 84% restante.

Si dividimos la liquidez monetaria en bolívares por las reservas internacionales en dólares obtenemos una relación llamada tipo de cambio implícito que es 1,84 bs/dólar y si ahora dividimos la tasa de cambio oficial por el tipo de cambio implícito podemos ver que el tipo de cambio oficial es 6,35 veces la tasa de cambio implícita, de donde podríamos concluir que la tasa de cambio oficial del BCV está sobrevalorada con respecto al tipo de cambio implícito de referencia.

Para la fecha 9 de diciembre de 2022 la tasa de cambio oficial era de 14,13 bs/dólar lo que representa una devaluación porcentual de 21% en una semana, que indica una devaluación promedio diaria durante la última semana del 3%, mediante un método conocido como crawling peg.

Si consideramos que el salario mínimo actual es de 130 bs/mes, a tasa de cambio oficial ese salario es de 9,20 dólares/mes o sea 0,31 centavos de dólar/día y con una tasa promedio de devaluación diaria del 3%, dentro de pocos días el salario nominal mensual estará cerca de cero dólares, lo que hace que dicho salario real sea negativo, pues no alcanza ni para cubrir los gastos de transporte del trabajador.

Por otra parte, al colocar obstáculos para transar, comprar y vender divisas de manera libre, desde hace varios años ha existido un mercado paralelo, donde la tasa de cambio del mercado negro para el 9 de diciembre de 2022 era de 18,20 bs/dólar, que es un 29% superior al tipo de cambio oficial y aquí es donde los especuladores usan una estrategia llamada arbitraje financiero, que consiste en comprar divisas en el mercado oficial y venderlas en el mercado negro, usando bolívares tomados a crédito –por eso promueven la disminución del encaje legal, para apropiarse indebidamente de ahorros y depósitos de los ingenuos– y obteniendo ganancias diarias cercanas al 29% por cada operación efectuada –una pelusa–, estafando así a los ciudadanos y jodiendo a la economía del país, con la anuencia y apología de profesores de economía y supuestos expertos económicos sinvergüenzas, que además son vendedores de encuestas amañadas y que recomiendan devaluar permanentemente la moneda, según ellos para poder aumentar la producción nacional y la exportación, lo cual es una falacia, si se tiene en cuenta que desde el año 2008 se han eliminado 14 ceros a la moneda nacional, de tal suerte que el tipo de cambio con referencia al año 2008 es de 1.413.000.000.000.000 bs/dólar o sea 1.413 billones latinos de bolívares/dólar, que es una cifra propia de la economía de Zimbabue, sin que se haya disparado ninguna producción y la exportación ha sido únicamente de capital financiero y humano, porque los promotores de la devaluación recomiendan también que no se incrementen los salarios de los trabajadores, quienes deben abandonar al país o morir de hambre, causando problemas migratorios.

En economía existe un supuesto de insaciabilidad que en palabras simples es la avaricia– que hace creer a los ingenuos que “siempre más es mejor” sin entender los conceptos de cantidades nominales vs reales, con lo cual se distorsiona la ley de oferta y demanda, convirtiendo en una utopía la creencia de auto regulación de precios de bienes y servicios, mediante las fuerzas del mercado, lo que desencadena perversiones tales como: la especulación, el acaparamiento, el consumismo y la neoesclavitud, entre otras distorsiones, siendo por ello necesario la participación activa de los gobiernos, en materia de regulación de precios y salarios para evitar situaciones, tales como las que ocurren con los oferentes de alimentos, quienes prefieren botar a la basura un alto porcentaje de estos bienes al llegar a la fecha de vencimiento, en vez de manejar precios racionales mediante las ofertas, para que los ciudadanos los puedan adquirir y los comerciantes obtengan mayores beneficios por volumen de ventas. Por esa razón considero que se deben crear topes a los precios en dólares para los bienes y servicios, pero además en vez de mantener especuladores y productores ineficientes, de ser necesario habrá que abrir las importaciones, para evitar monopolios de oferta.

En Venezuela hay falta absoluta de equidad y racionalidad económica, pues como se indicó anteriormente, los salarios reales son tan precarios –menores a un dólar diario– lo que genera pobreza extrema, con un salario mínimo real mensual que representa solo 1 kilogramo de carne de res o menos, con lo cual los trabajadores no logran recuperar su energía vital y así no pueden ser productivos, pues un salario mínimo mensual real debería alcanzar para comprar al menos 60 kilos de carne de res y esta situación de irracionalidad económica, es conocida como neo esclavitud.

Si el banco central de una nación, que tiene como objetivo mantener el valor tanto interno como externo de la moneda nacional y la estabilidad de los precios, no logra cumplir con sus objetivos fundamentales, debería ser eliminado y proceder a dolarizar plenamente la economía como una alternativa válida y factible, pues como lo he mencionado en otras oportunidades, las otras dos opciones serían: crear una caja de conversión cambiaria o mejor aún regresar al patrón oro, siendo que estas dos últimas opciones obligan a conservar la figura del banco central, que debería ser un ente autónomo, eficiente y eficaz en el cumplimiento de sus objetivos.

Con acciones monetarias y financieras irracionales, las personas, las empresas y los países terminan: quebrados, arruinados y endeudados, mientras se le colocan cantidades astronómicas de ceros a las cifras que se manejan en la economía, creyendo ingenuamente que esto es riqueza, lo cual ahuyenta tanto a los recursos humanos como a los financieros que quieran invertir en la economía real del país.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 14
 de diciembre de 2022

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 13 de diciembre del 2022 y está en el enlace: Notas económicas sobre Venezuela

jueves, 8 de diciembre de 2022

El reinicio de Venezuela

Venezuela es una tierra bendecida por la naturaleza y desde el comienzo de la república en 1830, ha promovido y recibido con los brazos abiertos a la inmigración, sin hacer distinción de raza, religión u origen geográfico, siendo una nación donde no ha existido xenofobia ni discriminación alguna y actualmente, los nuevos inmigrantes serán bienvenidos y el país estará encantado de recibirlos, siempre que vengan en paz a: trabajar, invertir, producir o simplemente como turistas, que quieran evitar morirse del frio que afectará al hemisferio norte en el próximo invierno.


La nación venezolana está rodeada por países pacíficos y amistosos, pero además es poseedora de características especiales, tales como son: temperaturas cálidas, climas moderados, abundante luz solar, vientos de buena velocidad, acceso al océano Atlántico,  rica plataforma submarina, costas en el mar caribe, ríos, lagos, lagunas, tierras fértiles, montañas, llanuras, selvas, oro, petróleo, gas, hierro, níquel, coltán y aluminio, entre otros recursos naturales abundantes y por otra parte, también posee recursos humanos valiosos, producto de una mezcla de culturas y razas caribeñas con inmigrantes provenientes de diversas latitudes en siglos pasados, lo que produjo gente: inteligente, laboriosa y creativa.

En vista de la existencia abundante de recursos naturales y humanos, esta nación debería tener como denominador común para sus habitantes: paz, bienestar, progreso y prosperidad; pero debido a que ha sufrido crisis multi dimensionales, por malas praxis económicas y políticas, que vienen ocurriendo desde hace varias décadas, después del aprendizaje en carne propia, producto del sufrimiento y las malas experiencias vividas por sus ciudadanos, este es un momento excelente y oportuno para explorar y valorar nuestras fortalezas, corregir algunas de las debilidades más prominentes y redireccionar rumbos errados del pasado, para lograr que Venezuela vuelva a renacer y a ser otra vez una nación grande, tanto para los ciudadanos nacionales como también para los extranjeros.

Las negociaciones recientes hechas en México y el entendimiento entre gobierno y oposición, que permitan buscar soluciones inteligentes y honestas a los problemas de índole económico, social y político de Venezuela, son bien recibidas, pues ya basta de enfrentamientos estériles e inútiles, donde los afectados son los venezolanos sin excepción, quienes no deben seguir sufriendo por falta de conciliación, diálogo y uso de una buena diplomacia, que ponga punto final a las divisiones y confrontaciones de tipo político y aspiro que en este aspecto, las futuras elecciones que deberían ser honestas, cuenten con los mejores candidatos posibles que posean: heurísticas, virtudes, aptitudes, actitudes, sabiduría y la capacidad de crear equipos de gobierno eficientes y eficaces, para producir los cambios y soluciones que requiere la nación.

Por causa de la crisis geopolítica entre Ucrania y Rusia que aún no se ha resuelto por las vías conciliatorias, por haber tomado malas decisiones para las poblaciones de Europa y donde la única salida debe ser un alto al fuego inmediato y una negociación sincera entre las partes involucradas, con la llegada del crudo invierno a partir del 21 de diciembre, Europa se podría congelar, por existir una crisis de tipo energético, que causará sufrimiento y muerte para muchos de sus ciudadanos, razón por la cual, Venezuela y otros países latinoamericanos podrían convertirse en aliados comerciales de Europa –recibiendo migración temporal en calidad de turismo– de tal suerte que sin más demora, para evitar: improvisación, caos y aglomeraciones de última hora, se deben planificar las acciones logísticas relacionadas con: asesoría, transporte, alojamiento y alimentación, de manera racional y ordenada, de una importante cantidad de ciudadanos europeos que huirán de las inclemencias del frio, quienes vendrían a pasar los meses del invierno en nuestras tierras, para lo cual es importante inventariar y preparar en el cortísimo plazo, toda la oferta de infraestructura hotelera y de transporte, siendo esta recomendación también válida para aquellos países de Latinoamérica, que estén dispuestos a recibir gran cantidad de turistas que son los migrantes “damnificados energéticos” provenientes de Europa.

Por otra parte, debido a la necesidad de energía fósil que tiene Europa en estos momentos y mientras se logra hacer una transición hacia energías limpias, Venezuela debe prepararse para negociar el aumento de la exploración, producción y exportación de hidrocarburos, con el aporte financiero y técnico de las compañías petroleras europeas, norteamericanas o de otro origen, que quieran invertir en el país.

Adicionalmente, teniendo en cuenta la existencia en Venezuela de zonas aptas para instalar granjas solares, parques eólicos y represas para hidroeléctricas, que permitan producir hidrógeno verde, junto con la llegada de las empresas petroleras, vendrán otros inversores que aporten el capital y la tecnología necesaria para instalar la infraestructura de generación y exportación del vector energético limpio del futuro como es el hidrógeno verde, lo que permitirá preparase para la descarbonización del mundo en el mediano y largo plazo.

Como un requisito básico para poder repatriar a nuestros emigrantes connacionales, atraer vacacionistas, inmigrantes e inversores productivos de diversas nacionalidades y que el país renazca basado en industrias tales como son: turismo, agricultura, hidrocarburos e hidrógeno verde, es necesaria la implantación de una moneda fuerte y estable, que permita conservar el valor del dinero, para lo cual Venezuela tiene tres alternativas posibles: 1. Dolarizar, eurizar o yuanizar plenamente la economía, 2. Crear una caja de conversión cambiaria y 3. Implantar una nueva moneda respaldada y redimible con oro –que en mi opinión, es la mejor solución– donde en los tres casos el secreto del éxito es que no se pueda emitir dinero –que es un pasivo para los emisores que son el BCV y los bancos comerciales en forma de créditos– si no se cuenta con activos de respaldo en la contrapartida, que deben ser divisas o mejor aún el oro.

Después de la última negociación en México, se informa al país que inicialmente van a liberar 3.000 millones de dólares que estaban bloqueados y hay diversas opiniones de cómo usar esos fondos –reparación de escuelas, arreglo de infraestructura eléctrica, ayudas a los emigrantes nacionales, ayudas a los damnificados por las lluvias, entregar bonos navideños, aumentar el salario, arreglos de hospitales, etc.– que a pesar de ser objetivos válidos y que al parecer la cifra liberada es un monto importante, si como referencia consideramos una población de 30 millones de habitantes, esto significa un monto promedio de 100 dólares per cápita, que si se diluye al no darle un buen uso, no sería un logro estable para la nación.

Por esa razón, quizás el mejor y más eficaz uso que se podría dar a parte de ese monto inicial en divisas o algún desembolso siguiente, seria usarlo para: dolarizar plenamente la economía o implantar una caja de conversión cambiaria o mejor aún regresar al patrón oro, si consideramos que la liquidez al 25 de noviembre de 2022 era de 16.164 millones de bolívares y el tipo de cambio era 10,73 bs/dólar, lo cual implica que con solo 1.507 millones de dólares –la mitad del monto liberado– se podrían reemplazar todos los bolívares existentes por dólares o su equivalente en oro y así habría una solución a la crisis de la economía, para abatir la inflación, la devaluación, la expansión de liquidez, la incertidumbre cambiaria y además sincerar y ajustar en dólares los precios y los salarios reales, teniendo en cuenta que algunas de las empresas públicas que no sean autosustentables ni productivas, deberían ser privatizadas total o parcialmente, para que se encarguen de pagar los salarios reales adecuados a sus trabajadores, produzcan dividendos, regalías e impuestos y le quiten el gasto salarial al gobierno, que actualmente debe generar bolívares de la nada, para pagar burocracias improductivas.

El 26 de enero de 2012, como producto de una investigación sobre las crisis venezolanas, usando series de datos históricas de la inflación en los 94 años anteriores, publiqué en mi blog de Economía y política del mundo, un ensayo llamado Cómo salvar un país de su crisis económica donde la conclusión fundamental fue que la causa de los problemas de Venezuela eran de origen monetario y por eso concluía dicha publicación con el siguiente párrafo: “El anclaje del bolívar al oro, fue y será la mejor forma de controlar los niveles de inflación de Venezuela y con ello estabilizar la economía. A pesar de lo obvio de esta verdad, los economistas de pensamiento keynesiano, siguen tratando inútilmente de resolver los fenómenos inflacionarios, aplicando devaluación, endeudamiento y emisión de dinero inorgánico, debido a que sería un cisma para ellos aceptar que John Keynes se equivocó en sus teorías macroeconómicas, que solo funcionan en el corto plazo y se volvió a equivocar cuando recomendó a los países del mundo, abandonar el patrón oro”.

Si en el año 2012 –cuando había cerca de 370 toneladas de oro de reservas internacionales en el BCV– se hubiera estabilizado y fortalecido la moneda nacional, se habría evitado el caos económico de los últimos 10 años, pero actualmente esta acción todavía se puede realizar y hay tres alternativas posibles para reiniciar la economía venezolana, con una moneda fuerte y estable, que conduzca al renacimiento de Venezuela: dolarizar plenamente la economía o implantar una caja de conversión cambiaria o regresar al patrón oro, siendo que en mi opinión, esta última solución es la que implantarán los bancos centrales del mundo en el corto plazo, para salir sin belicismo de la crisis producida por las expansiones keynesianas astronómicas de liquidez sin respaldo, que han hecho colapsar la economía mundial.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 08
 de diciembre de 2022

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 06 de diciembre del 2022 y está en el enlace: El reinicio de Venezuela