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sábado, 22 de octubre de 2011

La Crisis del Euro y una Posible Solución

La creación del Euro, acabó con la especulación monetaria en Europa temporalmente, al unificar la moneda de los paises participantes, dejando por fuera del negocio a los especuladores monetarios tradicionales, cuyo modus operandi consiste en:

1. Solicitar créditos a los bancos de los paises objetivo de la especulación.

2. Posicionarse en moneda extranjera fuerte, con el dinero de los créditos obtenidos.

3. Promover la devaluación de las monedas locales de los estados para licuar la deuda, con el apoyo y/o manipulando a los políticos.

4. Luego de ocurrir las devaluaciones, pagar la deuda licuada en moneda local, quedándose con la ganancia, generando inflación y arruinando a los ahorristas y a los paises atacados. 

Como la felicidad no es siempre completa, al acabar con esta forma de especulación, los especuladores crearon un nuevo tipo de especulación financiera con la deuda de las naciones, que consiste en que debido a que el Banco Central Europeo (BCE) no podía comprar deuda a los estados de acuerdo a sus reglamentos, la misma es comprada por los bancos y otras instituciones financieras que conforman los mercados financieros internacionales, quienes obligan a los estados deudores a pagar altos intereses y a dar descuentos por los bonos emitidos para respaldar sus deudas, haciendo un gran negocio que crece en la medida en que se generan más rumores, por el alto riesgo que implican esas deudas. Este modus operandi funciona como una especie de pirámide, de tal modo que los especuladores que logran vender primero las deudas son los ganadores y los perdedores son los que se quedan hasta el final con las deudas. 

El problema real del Euro, es la especulación financiera, que ha estado presente en el mundo desde los inicios de la historia de las finanzas y que se comporta como el vampirismo, que nunca muere y que se alimenta de la ingenuidad e ignorancia tanto de las personas como de los pueblos del mundo, extrayendo la riqueza de las naciones representada en ahorros, fondos de pensiones, etc, dejando: desempleo, pobreza, hambre, violencia y guerras. 

Ahora las economías fuertes de Europa, tendrán que decidir si dejan que los estados más débiles desde el punto de vista del gasto fiscal: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España (PIIGS), regresen a sus monedas anteriores y vuelvan a ser víctimas del modo inicial de especulación monetaria o si son extorsionadas por las entidades financieras, comprando parte de la deuda de los PIIGS, en cuyo caso esos paises salvadores, deberían darle una lección tanto a los bancos acreedores, como a los paises emisores de deuda, que no aplicaron en su momento la disciplina fiscal requerida, para que esto no vuelva a ocurrir en el futuro.

Es lamentable que los profesores de economía, no enseñen la historia de la economía a sus alumnos y formen analfabetas funcionales en historia. Si los economistas hubieran analizado lo que ocurrió con la economía  en la revolución francesa del siglo xviii, hubieran aprendido que tanto el endeudamiento excesivo, como la emisión de dinero inorgánico por parte de los estados, ya sea en forma de bonos o billetes, generan inflación, hambre y ruina para los países que caen en esas prácticas. Por otra parte, quizás se dedica un considerable esfuerzo en adoctrinar a los estudiantes de economía y finanzas, en las bondades de las herramientas favoritas de los especuladores financieros, que son el consumismo y la devaluación. Podemos ver como en Europa, USA y otros países, antes de las burbujas financieras, la gente vivía en un desenfreno y gasto irracionales, endeudándose y haciendo que sus países se endeuden, hasta que reciben la dura lección, que no se puede gastar más de lo que se produce sin pagar las consecuencias, tarde o temprano. En otras palabras hay que aprender a arroparse hasta donde alcance la cobija.

Quizás es hora de que los economistas de Europa revisen de nuevo la posibilidad de usar alternativamente el patrón oro, adaptándolo a la realidad actual, tal como lo hizo Napoleón Bonaparte al terminar la revolución francesa, cuando le dijo a sus asesores que le recomendaban emitir más dinero inorgánico para pagar las deudas: "Pagaré la deuda con Oro o no la pagaré" y después exclamó "Mientras viva no emitiré dinero sin respaldo". Napoleón emitió el franco de oro en 1803 y estuvo circulando hasta comienzos de la primera guerra mundial.

Es posible que el oro y/o la plata, sean los amuletos que protejan a la economía mundial, contra el neovampirismo, representado por los especuladores financieros.




Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas

Sábado, 22 de Octubre de 2011

http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/