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sábado, 19 de noviembre de 2022

Regresando al patrón oro

Al mediodía del 11 de noviembre de 2022, cuando inicié la escritura de este artículo, el precio de venta a futuro para diciembre de este año por onza troy, para los dos metales preciosos por excelencia, que son el oro y la plata eran 1.766,80 y 21,61 dólares de Estados Unidos respectivamente y esos precios mostraban una tendencia creciente en ese instante; pero teniendo en cuenta el dinamismo del mercado, el precio en cualquier momento puede cambiar y para efectos históricos, se tiene en cuenta el precio de cierre al final de cada día de negocios.

La relación de precios actual oro/plata es 82, lo cual implica que para adquirir una onza de oro se requieren 82 onzas de plata que pesan 2,55 kilogramos y justamente, su peso hace que la plata no sea tan apetecible para atesorarla como es el oro, a pesar de ser la plata el mejor metal conductor de electricidad y calor, razón por la cual tiene muchas aplicaciones en la industria y su demanda real aumentará exponencialmente con la transición hacia las energías limpias, como son las basadas en el hidrógeno verde, lo que hará que la relación indicada tienda a disminuir y por ende, que su precio tienda a subir.

Al presentarse alta inflación, devaluaciones permanentes e inestabilidad económica a nivel mundial, históricamente el oro y la plata han servido como activos de refugio para conservar el valor y la riqueza, puesto que ninguna divisa basada en dinero fiat o cripto está en capacidad de mantener el valor del dinero y cualquier moneda fiat o cripto podría ser repudiada por usuarios y/o emisores, debido a los efectos que ocasionan principalmente las expansiones astronómicas de liquidez que son deudas y de otros eventos mundiales como son las guerras, que conducen entre otras cosas al repudio de las deudas existentes.

Los precios del mercado de derivados a futuro son precios ficticios y manipulados, pues en esos mercados de derivados, los especuladores pueden ofrecer para la venta, cantidades que no existen ni existirán jamás de: oro, plata, petróleo, gas, trigo, maíz y otros productos y el efecto de estas acciones es que, al haber una oferta sobredimensionada de algo inexistente, los precios se mantienen bajos, porque no se corresponden con una oferta real.

Mantener los precios artificialmente deprimidos, implica que los productores reales pueden dejar de producir, si notan que los precios de sus productos son inferiores a los costos de producción y, por otra parte, si hay una demanda ficticia excesiva para algún derivado, los precios pueden subir de manera exagerada, lo cual afecta a los productores, pues los consumidores pueden dejar de comprar bienes con altos precios irreales.

Infortunadamente, los precios ficticios de los derivados en los mercados de futuros se usan para establecer los precios de los bienes y activos subyacentes en el mercado real, al contado o spot, pues según los investigadores acuciosos, más del 98% de las operaciones en los mercados de futuros corresponden a operaciones de los especuladores, quienes no producen nada en la economía real.

Los mercados de futuros son usados por los especuladores como plataformas para vender caro y comprar barato los derivados –que no son productos reales– de: materias primas, divisas y activos financieros ficticios, etc., logrando obtener altas ganancias por la manipulación de los precios en un juego de suma cero, donde lo que ganan los especuladores lo pierden los productores reales y los consumidores.

Si observamos lo que pasa por ejemplo con la plata, que es un elemento necesario para producir las celdas usadas en la generación de energía solar fotovoltaica y teniendo en cuenta su escasez y existencia limitada de este metal, no se entiende como es que 31,1 gramos de ese elemento –que constituyen una onza troy– se pueden comprar por solo 21 dólares, a menos que haya sobreoferta ficticia de plata que no existe ni existirá nunca.

En el mundo cripto, se van a volver ancianos los que esperan que el precio del BTC llegue a 1 millón de dólares, puesto que, aunque el Bitcoin tiene un límite de emisión de 21 millones de unidades y cada día es más difícil su minado, como se cotiza en los mercados de derivados y ahí se hacen ofertas de cantidades ficticias, su precio ahora fluctúa en una pequeña banda, pues el negocio es ganar con altos volúmenes de compras y ventas de futuros, pero con variaciones pequeñas en los precios.

Para mayor inri, en ese ambiente cripto se han creado exchanges que son los equivalentes a los bancos comerciales del sistema fiat, donde actualmente una de esas entidades llamada FTX que ofrecía la custodia para activos cripto, que a su vez eran prestados a grupos de especuladores para que apostaran en los mercados de futuros, llegó a la quiebra, afectando la credibilidad de las plataformas cripto, en algo parecido a lo ocurrido con Lehman Brothers en el 2008, que afectó al sistema financiero mundial, donde hubo que implantar las expansiones cuantitativas de liquidez para evitar quiebras bancarias, aunque Ben Bernanke recibió un premio Nobel de economía, por haber utilizado lo que se llamó el dinero lanzado desde un helicóptero, para salvar los bancos insolventes y de esos polvos vienen estos lodos actuales en la economía.

Debido a que actualmente los bancos centrales del mundo conocen y entienden las debilidades de tener reservas internacionales basadas en dinero fiat, bonos de deuda o peor aún, en productos financieros derivados, cada vez que esas entidades financieras pueden, proceden a adquirir a precios de ganga todo el oro físico que consigan, en previsión de un reinicio económico, ocasionado por las malas praxis monetarias y financieras.

En el siguiente cuadro, se muestran algunos países, cuyos bancos centrales tenían más de 1.000 toneladas del noble metal en sus bóvedas, para el 30 de septiembre de 2022.

Los datos estadísticos de las 7 mayores reservas de oro monetario por país a finales del tercer trimestre de 2022, fueron tomados de la página web del Consejo Mundial del Oro Reservas de oro por país y tomo también el dato de Venezuela en este cuadro, debido a que a continuación haré un ejercicio teórico para ese país, donde se indicará, cómo se podría regresar a una moneda nacional honesta, respaldada y redimible con oro y además, cuál es el tipo de cambio implícito de referencia para una fecha específica.

 

País

Toneladas de oro

Estados Unidos

8.133,46

Alemania

3.355,14

Italia

2.451,84

Francia

2.436,63

Rusia

2.298,53

China

1.948,31

Suiza

1.040,00

Venezuela

161,22

           

Nótese que en la estadística del WGC aparece Venezuela con 161,22 toneladas, pero de acuerdo a la nota 6 del balance general del BCV, del 30 de junio del 2022, se pueden calcular las reservas de oro monetario de Venezuela que eran de 72,9 toneladas y, por tanto, al no tener otra fuente actualizada más confiable, en el ejercicio monetario teórico, utilizaré de manera muy conservadora la cifra menor, que por supuesto no es la más actualizada.

NOTA 6.- ORO MONETARIO: Al 30 de junio de 2022, la existencia de oro monetario se encuentra contabilizada a un precio promedio de USD 1.847,58 por onza troy y totaliza Bs. 23.903.918.948, equivalentes a USD 4.329.821.219 y su composición y valoración se corresponde con los criterios descritos en la nota 2.3.–

Basado en las cifras de los agregados monetarios disponibles en las estadísticas del BCV al 04 de noviembre de 2022, haré un ejercicio teórico, que indica la factibilidad de respaldar y redimir al bolívar con el oro, como lo hicieron nuestros ancestros en el pasado, cuando estuvo vigente el Bolívar oro, entre 1918 y 1974, lo que mantuvo la inflación promedio anual en 1,3%, la tasa de cambio estable e inferior a 5 Bs/Dólar, el PIB creciente y además había: trabajo, paz, progreso, bienestar y prosperidad en el país, antes de que se abriera la caja de Pandora el 30 de diciembre de 1974, cuando erradamente se eliminó el Bolívar oro.

La fortaleza de la moneda venezolana durante 56 años, hacía al país atractivo para los inmigrantes que venían desde otras latitudes a establecerse en la nación, pues estaban enfermos y arruinados por las guerras civiles o mundiales y las malas praxis monetarias en sus naciones de origen, siendo que Venezuela era una sociedad próspera, por la existencia del Bolívar oro, que era una moneda honesta y con capacidad de conservar su valor, con el paso del tiempo.

 

Ejercicio para regresar a una moneda nacional respaldada con oro en Venezuela

Rubro

Monto

Unidad

Liquidez monetaria (M2)

15.049.987.465

Bs

Tasa de cambio

8,7752

Bs/Dólar

Liquidez monetaria en Dólares

1.715.059.197

Dólares

Precio Ozt oro en Dólares

1.676,60

Dólares/Ozt

Precio Ton de oro en Dólares

53.909.968

Dólares/Ton

Precio gr de oro en Dólares

53,91

Dólares/Gramo

M2 expresada en Ton de oro

32

Ton

M2 expresada en gr de oro

31.813.397

Gramos

Gramos de oro/Bolívar

0,0021

Gramos/Bolívar

Reservas internac. Dólares

9.965.000.000

Dólares

Tipo de cambio implícito

1,51

Bs/dólar

Fuente de datos: Estadísticas BCV al 04 noviembre de 2022. Precio del oro tomado al cierre del 04nov2022 en https://es.investing.com

 

Del ejercicio teórico anterior, para la fecha 04 de noviembre de 2022 se puede concluir lo siguiente:

1.- Toda la liquidez monetaria de Venezuela para la fecha indicada se podría recoger con 1.715 millones de dólares, que es el 17% de las reservas internacionales y quedaría un 83% disponible de esas reservas lo cual indica que sería factible ir hacia una dolarización plena de la economía.

2.- El tipo de cambio implícito era de 1,51 Bs/Dólar, lo cual implica que la tasa de cambio del BCV era 5,8 veces la tasa de cambio implícita de referencia.

3.- Con 32 toneladas de oro de las reservas internacionales se puede respaldar y redimir al Bolívar con oro, a razón de 2,1 miligramos de oro por cada Bolívar emitido y si estimamos conservadoramente unas reservas de oro monetario de 72,9 toneladas –la existencia según el BCV al 30 de junio de 2022 y no la indicada por el WGC solo se requiere usar el 44% del oro monetario, quedando disponible el 56% de dicho oro monetario.

4.- De los puntos anteriores podemos concluir que en Venezuela es posible dolarizar plenamente la economía o también regresar al patrón oro, que en mi opinión, es la mejor solución para el país, pues esta estrategia funcionó muy bien para recuperar la economía francesa después de su revolución, recuperó la economía global después de la segunda guerra mundial con los acuerdos de Bretton Woods y actualmente también servirá para recuperar la economía global que ha fracasado y está colapsada por culpa del keynesianismo y su recomendación de emitir dinero ex nihilo sin medida ni respaldo, para favorecer la especulación.

5.- Si Venezuela con tan pocas toneladas de oro puede regresar al patrón oro, también podrían hacerlo otros países como son los mostrados en el cuadro del WGC, que tienen reservas de oro físico importantes, para reiniciar su economía, en vez de buscar guerras y sanciones para justificar el repudio se sus pasivos y la apropiación indebida de activos y recursos ajenos.

Algunos enemigos del dinero honesto dirán que Venezuela debe seguir arruinada de por vida, porque parte de las reservas internacionales indicadas por el BCV son derechos especiales de giro y están bloqueados por el FMI; porque hay 31 toneladas de oro bloqueadas por el Banco de Inglaterra o porque hay que continuar con las sanciones para que no se pueda producir y exportar crudo o gas, pero aunque lo ideal sería poder superar esas aberraciones y vagabunderías de carácter fraudulento –recuperando: activos, inversiones y empresas, mediante negociaciones inteligentes aún sin esos activos tan importantes para el país, la metodología expuesta sigue siendo válida, no solo para Venezuela, sino también para cualquier otra nación sensata y para ponerla en práctica, solo se requiere de voluntad política, para ganarle a los: especuladores, delincuentes financieros y estafadores, que para el caso nacional han usado la moneda para joder la economía desde 1975 hasta la fecha y no les conviene que el país se recupere nunca, para poder seguir parasitando mediante sus malas artes basadas en: inflación, devaluación, expansión exponencial de liquidez, créditos blandos y otras malas praxis, con las que estafan a los ciudadanos y mantienen la nación en zozobra.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: 19
 de noviembre de 2022

en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el prestigioso diario El Nacional, el 15 de noviembre del 2022 y está en el enlace: Regresando al patrón oro

domingo, 26 de septiembre de 2021

Prácticas especulativas

En el diccionario de la real academia española, existen 11 definiciones de la palabra especular, que dependen de 2 etimologías latinas bien distintas; pero a los efectos de este artículo de opinión con orientación económica, usaré como definición del término especular, la afirmación que dice: “Especular es efectuar operaciones comerciales o financieras con la esperanza de obtener beneficios aprovechando las variaciones de los precios o de los tipos de cambio” o de manera más simple: “es la práctica de obtener un beneficio económico comprando barato y vendiendo caro”.

Se ha hecho una costumbre manipulada y manipuladora, confundir la semántica relacionada con los verbos especular e invertir, siendo que el inversor real se interesa por las características fundamentales del bien o servicio donde invierte su capital financiero e intelectual y tales características son: calidad, utilidad, estabilidad, credibilidad, sostenibilidad y rentabilidad, de lo que se produce o se mercadea, mientras que el especulador solo desea obtener el máximo beneficio en el menor tiempo posible, sin ningún otro tipo de consideración y como ejemplos, con ánimos netamente didácticos, podríamos citar a un inversor real como es Mr. Bill Gates –fundador de la empresa Microsoft, quien creó el sistema operativo actual más popular, llamado Windows– que actualmente es el mayor terrateniente en EEUU y como inversor se dedica a la producción de alimentos de origen agrícola, mientras que en el campo de los especuladores podríamos mencionar a Mr. George Soros, cuyas ganancias provienen de la manipulación de los precios en la bolsa y de las tasas de cambio, tal como ocurrió cuando ganó 1.000 millones de dólares en un solo día, quebrando al Banco de Inglaterra –hecho ocurrido el 16 de septiembre de 1992 y llamado el miércoles negro– mediante la obtención de dinero con facilidades crediticias y la manipulación del tipo de cambio con la libra esterlina.

Se debe tener bien claro, que por la costumbre de comprar barato para vender caro –acción de especular– la especulación se ha camuflado con la actividad comercial honesta y en principio ha sido considerada una actividad legal –aunque no todo lo legal es necesariamente: ético, correcto, justo u honesto– pero en muchos casos, donde esta acción esté acompañada por otras acciones adicionales tales como son: acaparamiento de bienes, negación o mal funcionamiento de los servicios, competencia desleal, oferta de bienes y servicios ficticios, manipulación de los precios, apalancamiento mediante créditos en bancos de reserva fraccionaria y establecimiento de monopolios u oligopolios, entre otras desviaciones, que aunque no sean penalizadas por la ley, la especulación per se, no podría considerase 100% ética y termina distorsionando el equilibrio de los libres mercados, que en principio deberían responder a las fuerzas de oferta y demanda, sin la intervención de otras fuerzas espurias e improductivas, siendo que esas distorsiones conducen a crisis económicas cíclicas.

Podríamos considerar que en principio existen dos tipos de especulación, que son la comercial y la financiera, de modo que para ilustrar la de tipo comercial, relataré a continuación algunos casos que me ocurrieron recientemente:

Debido a que las casas requieren periódicamente mantenimiento, para reparar daños de elementos que se deterioran con el uso, el paso del tiempo o por fallas que son producto de vicios ocultos de construcción, tuve que comprar cierta cantidad de cemento y las primeras bolsas que por cierto, no son los sacos de papel tradicionales de 45 kilogramos, sino un cemento en bolsas plásticas que llaman “a granel” y que tiene menos peso que los sacos originales, de modo que compré inicialmente 2 bolsas de 38 kilogramos c/u a precio de 7 dólares por bolsa, pero al utilizarse todo el contenido, tuve que buscar más cemento para continuar con la obra y recorrí muchas ferreterías y negocios de materiales de construcción, pero me llevé una sorpresa, porque en ninguno de ellos había existencia del material solicitado y solo me ofrecían bolsas de a un kilo muy caras, pareciendo ser una situación extraña del tipo cartelización y luego de seguir buscando, pude conseguir las bolsas de 38 kilogramos, pero a 9 dólares por cada bolsa, lo cual implica que el insumo había sufrido un aumento de 26,6 % en una semana, sin que hubiera habido incremento de salarios ni de tarifas de servicios u otros aumentos y como los precios en Venezuela están en dólares, no se justifica una inflación en divisas de esa magnitud –si esa fuera la excusa–, cuando en el país emisor del dólar, existe inflación por la expansión de liquidez actual, pero no pasa del 5 % anual por ahora.

Además del cemento, el maestro de la obra me solicitó tres codos de PVC de 90° y comencé mi búsqueda, siendo que conseguí precios en dólares diferentes en cada negocio visitado, tales como: 9, 7, 6, 5, 4, 3 o 2.5 por codo y al final, compré dos codos de 2.5 dólares c/u a un vendedor informal y el otro codo restante por 3 dólares en una ferretería, pero teniendo en cuenta que esos artículos son hechos en Venezuela, con materia prima y mano de obra nacional sub pagada, no veo ninguna racionalidad económica, para que exista una diferencia tan abismal de precios entre el máximo y el mínimo de un 260 %.

También tuve que comprar una rejilla y su soporte de bronce de 4 pulgadas para el desagüe del patio y hacía una semana que en una ferretería me habían pedido 8 dólares por ella, pero el día que fui a comprarla, su precio estaba en 10 dólares, lo que implicó un aumento porcentual de 25 % en siete días.

A la práctica de aumentar constantemente los precios que están en divisas en Venezuela, sin ningún tipo de racionalidad económica, solo la puedo catalogar como una distorsión especulativa perversa, puesto que el país está en una economía dolarizada por el lado de la oferta, pero con los salarios mínimos mensuales que están cerca de los 2 dólares mensuales y con los precios internacionales en dólares, considero que mientras se siga con estas malas prácticas especulativas por parte de algunos comercios y se quiera mantener envilecido al salario de los ciudadanos –mediante la ley del embudo–, no será posible la recuperación económica nacional, puesto que para que crezca la oferta agregada o PIB, es necesario incrementar la demanda agregada –que necesita de ciudadanos con ingresos que tengan capacidad de compra y agentes económicos con ética en los negocios– y existen algunos supuestos expertos económicos histéricos, que le piden al gobierno que no aumente los salarios reales de los trabajadores, porque les parece que un salario mensual mayor de 7 bolívares digitales –después de la reconversión monetaria, que serán menos de 2 dólares– podría quebrar a los pobres especuladores, que mantienen sus precios dolarizados, pero que pagan los salarios pírricos en bolívares devaluados y devaluables.

Por otra parte, esos mismos supuestos expertos también le solicitan al gobierno que disminuya el encaje legal para permitirle a los bancos que puedan disponer más fácilmente de casi la totalidad de los depósitos de sus clientes para prestarlos a tasas reales cero o negativas, de tal forma que se transfieran los activos monetarios en divisas o en moneda nacional de los clientes hacia los prestatarios ineficientes, para que puedan enviar los fondos al exterior, donde pueden ser estafados por delincuentes financieros internacionales, tal como ya ocurrido en el pasado, siendo que con esas prácticas solo se logrará incrementar: inflación, devaluación, especulación financiera y el deterioro del patrimonio de los ahorristas, junto con el envilecimiento del ingreso de quien trabaja, ahorra, invierte y produce, puesto que “con ese tipo de supuestos asesores económicos amigos, el país no requiere de otros enemigos” (metáfora).

En mi opinión, en una economía sana que se oriente hacia la producción en vez de la especulación, el único ente que debe generar moneda nacional, independientemente de su formato, debe ser el banco central, tal como lo indican las constituciones de las diversas naciones; la moneda nacional debería estar anclada y respaldada por oro, para que sea unidad de medida honesta y de mantenimiento de valor; los depósitos a la vista ya sean en divisas o en moneda nacional, deben tener un encaje legal del 100 % –es decir, deben estar siempre disponibles para cuando el cliente los solicite y no ocurra lo de las cuentas en divisas del convenio cambiario número 20, que están en el limbo– y los créditos otorgados a los inversores reales, deben basarse solo en depósitos a plazo fijo, que deberían cobrar y pagar tasas de interés competitivas y solo ese tipo de depósitos debería tener un encaje legal cercano a cero, para favorecer el ahorro voluntario real; de tal manera que al recuperar el poder del ahorro, la credibilidad en la moneda, hacer al consumo más racional y a la inversión más productiva y eficiente, como consecuencia inherente a la caída de la inflación de consumo y también de activos, para que se produzca un incremento en los salarios reales y también de esta manera se eviten quiebras futuras de bancos y crisis financieras indeseables, como ha ocurrido en tiempos pasados con algunos casos tales como fueron Lehman Brothers en EEUU o los casos del Banco Latino y del Grupo Latinoamericana Progreso en Venezuela, por el uso de prácticas crediticias no inocuas y riesgosas, como son el uso de la reserva fraccionaria al crear dinero de la nada para otorgar créditos y la aplicación de encajes legales cercanos a cero para los depósitos a la vista, que conducen inexorablemente hacia la quiebra de la economía.

Finalmente, una dicotomía que en el pasado les hacía perder el tiempo y la energía en discusiones estériles y bizantinas a los ciudadanos, era dividir y enfrentar a la gente entre capitalistas y socialistas, pero para los amantes de las dicotomías, actualmente es preferible hacer una taxonomía entre productores y especuladores, pues mientras los primeros crean riqueza para las naciones, los segundos se apropian indebidamente de los activos ajenos, mediante la manipulación de precios, tasas de cambio y la creación de leyes y normas sobrevenidas, promovidas por politiqueros mantenidos por los especuladores, si analizamos los casos de Mr. Gates y Mr. Soros, tal como fueron expuestos en los párrafos anteriores.


Saludos cordiales,


Alejandro Uribe: Economía y Política
Ingeniero, Consultor de Empresas e Investigador

Publicación Inicial: domingo, 26 de septiembre de 2021
en http://auribe-economia-y-politica.blogspot.com/

Nota: este artículo original de mi autoría, fue publicado en el 
prestigioso diario El Nacional, el 14 de septiembre del 2021 y está en el enlace: Prácticas especulativas